Sábado, 7 de Septiembre de 2019

Es preciso instruir a la juventud riendo, reprender sus defectos con dulzuras y no amonestarla con el nombre de la virtud. Jean-Baptiste Poquelin, llamado Molière.

El terapeuta sólo puede llevar al paciente hasta el límite de sus propias resistencias [defensas]. S. Freud.

Terapia Zen. David Brazier:

Estar psicológicamente sano supone regresar a y vivir según nuestra ética fundamental.

La visión del Zen, y en ello creo que también se pueden encontrar ecos taoístas, sostiene que la persona natural es ética y que los comportamientos que se hallan fuera de la ética son debidos a que la naturaleza (buddhata) ha sido distorsionada o velada por el condicionamiento. El condicionamiento surge de la ignorancia, y la ignorancia encuentra su fermento en una sociedad corrupta. Por eso, lo que se necesita es regresar al ‘rostro que teníamos antes de nuestra concepción [simbolismo de la mente pura]’. La ética, lejos de constituir la protección de la sociedad frente a la persona natural, es considerada como una señal que nos indica el camino de regreso hacia la naturaleza original, pura y bienaventurada, preexistente a toda corrupción.  Desde esa visión, la ética no es tanto un muro restrictivo como una escalera por la que escapar, esto es, lo que nos señala la vuelta a nuestra verdadera naturaleza.

La ‘naturaleza’ a la que se refiere el Zen no es una condición primitiva sino primigenia, esto es, la condición misma de la mente previa a cualquier eventual contaminación.

Los preceptos budistas tales como el respeto a la vida, no infligir daño físico, no tomar nada que corresponde a otros, regular el propio comportamiento sexual, hablar con cortesía, no apartarse de la honradez, evitar toda intoxicación, llevar una vida sencilla, etc., son una prescripción para alcanzar la felicidad y la armonía: un antídoto frente a las seducciones de la sociedad.

Carl Rogers, mantenía claramente que si los mismos terapeutas adoptaran una actitud no egoísta, los propios clientes encontrarían en su interior lo necesario para alcanzar un estado de ‘pleno funcionamiento’ y ese estado sería socialmente constructivo (esto es, ético). Parece, pues, que la moralidad de las personas no aumenta por persuasión sino por inspiración.

Resolver un koan [ejercicio mental que el maestro Zen plantea al aspirante] comporta cambiar nuestro modo de ser, lo cual normalmente requiere abandonar, antes que producir, ciertas ideas.

La terapia consiste en verdad en tratar de que un cliente se adentre hasta la raíz misma de su naturaleza ética fundamental.

… a la vez que se comprende al cliente, se le invita a ser más honesto y a enfrentarse consigo mismo de una forma más directa.

Cuando vivimos desde el mismísimo fondo de nuestro ser, no vivimos desde el yo. Simplemente desempeñamos nuestro papel en el universo, llevando a cabo felizmente lo que la realidad nos va presentando.

El camino del Zen es sumamente práctico. Aunque solemos enredarnos en la maraña de nuestras propias ideas y sentimientos, la forma de salir de ella por lo general comienza actuando a conciencia ahora. Si sabes cuál es tu propósito en este momento no te resultará difícil saber qué es lo que has de hacer.  Paradójicamente, quizás, ser capaz de actuar de ese modo supone dejar de intentar controlar el ayer y el mañana. Sencillamente, haz lo que corresponda hacer ahora.

Como terapeutas, es responsabilidad nuestra ayudar a que las personas superen sus propios hábitos autodestructivos. Por eso hemos de realizar esfuerzos, en primer lugar, para superar los nuestros… la esencia de este precepto consiste en buscar en nuestra propia vida, caer en la cuenta de nuestras compulsiones y romper el atenazamiento que ejercen sobre nosotros tan pronto como seamos consciente de ellas. Ayudar a otros no puede ser independiente de lo que a ese respecto hagamos nosotros mismos.  Dejar lo que pensábamos que nos resultaba imprescindible es siempre un paso hacia la libertad. Hay un dicho zen: la ganancia es ilusión, la pérdida es iluminación. Dice el maestro zen Uchiyama: para romper el aferramiento del ego, nada más efectivo que abandonar algo.

Es esencial que el psicoterapeuta haga esfuerzos incesantes de cara a su propio crecimiento personal. Chang Yong Chung.

La manera más efectiva de ayudar a los demás es progresar espiritualmente uno mismo y el mejor modo de progresar espiritualmente es ayudar a los demás.

El sentido de la vida (Creatividad. Liberando las fuerzas internas. Osho):

  • La vida misma no tiene sentido. La vida es una oportunidad para crear un sentido. No hay que descubrirlo el sentido, hay que crearlo. Sólo encontrarás un sentido si lo creas.

  • Millones de personas están viviendo sus vidas sin sentido por esa estúpida idea de que hay que descubrir el sentido. Como si ya estuviera allí y lo único que necesitas es levantar la cortina…

  • Olvídate de todas esas cosas estúpidas como ayunar o sentarse en una cueva, torturarse a uno mismo, o tumbarse sobre una cama llena de clavos. Elogia a un hombre porque ha cultivado rosas hermosas; el mundo tiene más color gracias a él. Y entonces encontrarás el sentido.

  • El sentido llega a través de la participación. ¡Participa en la vida! Participa tan profundamente, tan totalmente como puedas.

  • La vida tiene que ser multidimensional, sólo entonces tiene sentido.

FILOSOFÍA:

La filosofía es un elevado puerto alpino: a ella sólo conduce un sendero abrupto que discurre sobre puntiagudos guijarros y punzantes espinas; es solitario y se vuelve cada vez más desolado a medida que se acerca a la cumbre. El que lo sigue no debe temer el espanto, sino que tiene que dejarlo todo tras de sí y abrir su camino con perseverancia en la fría nieve. A menudo está al borde del abismo y dirige la mirada hacia el verde valle, allá en la hondonada: le sobrecoge entonces una terrible sensación de vértigo; pero debe sobreponerse aunque tenga que fijar con la propia sangre las suelas a las rocas. A cambio, verá pronto el  mundo por debajo de sí, verá cómo desaparecen las tierras pantanosas y los desiertos de arena, cómo quedan allanadas sus irregularidades, dejan de llegar hasta arriba sus desacordes y se revela su redondez. Él permanece siempre expuesto al aire puro y frío de la altura y ve ya el sol cuando abajo reina todavía la oscuridad. Arthur Schopenhauer.

La filosofía no es una disciplina para eruditos, sino un conocimiento básico para todo ser humano, para que pueda distinguir lo justo de lo injusto, elegir un comportamiento recto y de este modo conseguir la felicidad. Christian Wolff.

El valor de la Filosofía reside en su utilidad: contribuir tanto al bien común o social, como a la felicidad y bienestar del individuo. La filosofía es un instrumento de progreso y debe liberarse de las influencias de la tradición… La experiencia es la fuente del conocimiento y los sentidos señalan los límites. Christian Thomasius.

El filósofo es un genio el pensador que fija de nuevo el valor de la existencia, que legisla sobre la medida, el valor y el peso de las cosas. Para el joven Nietzsche la filosofía es una actividad que interviene poderosamente en la vida.  No es una mera descripción reflexiva de la vida, sino que produce un cambio en ella; la filosofía misma es este cambio. Pensar es actuar. Rüdiger Safranski.

Una filosofía en la que no oigamos resonar, a través de sus páginas, los dolores, los lamentos, los gemidos, el rechinar de dientes y el formidable estruendo del crimen recíproco y universal, no es una filosofía. Arthur Schopenhauer.

La mejor manera de filosofar consiste en ‘seguir a solas el propio camino’, sin utilizar como guía a otro filósofo, o, mejor aún, en hablar de sí mismo. Fondane [discípulo] añade: el tipo del nuevo filósofo es el pensador privado, Job sentado sobre un estercolero. Cioran pertenece a esa raza de pensadores. Lev Shestov.

En la juventud predomina la intuición; en la vejez, el pensar. Por eso la primera es el tiempo de la poesía; la segunda, más bien el de la filosofía. Arthur Schopenhauer.

El filósofo es alguien que de buen grado hace de figurante para poder atender tanto mejor al conjunto. Arthur Schopenhauer.

Martín Heidegger: La propuesta del habitar como un desafío a la ecología. Este trabajo parte de la premisa de que a la filosofía le asiste la urgente tarea de plantear y expandir un nuevo modo de pensar el vínculo del hombre con la naturaleza.  Ricardo Pablo Pobierzym,

La función de la filosofía es hacer preguntas. No responder. Eso hace la ciencia. Documental sobre Martin Heidegger.

El acto de auto destrucción del filósofo está acompañado por un acto de autoconstrucción y se expresa incluso y al mismo tiempo en ese acto. Jean Wahl,

La Filosofía, empieza con la reflexión sobre conceptos empíricos, y consiste en la reformulación y elaboración de los mismos. J. F. Herbart,

La filosofía puede enfermar a las personas. Aristóteles.

Es una manía compartida por los filósofos de todos los tiempos negar aquello que existe y explicar aquello que no. J. J.Rousseau.

Infinito es el número de necios, de aquellos que no saben nada. Bastantes son los que saben poquísimo de filosofía, pocos son los que saben alguna cosilla pequeña, poquísimos los que saben alguna parte, un sólo Dios es el que la sabe toda. Galileo Galilei.

Son filósofos verdaderos aquellos a quienes gusta contemplar la verdad. Platón.

Hacen bien, ¡qué diablos! La física sirve para muchas cosas, mientras que la filosofía no sirve para nada. Ya lo dijo conste, un filósofo, el patrón de los filósofos, Aristóteles. Precisamente por eso soy yo filósofo: porque no sirve para nada serlo. La notoria inutilidad de la filosofía es acaso el síntoma más favorable para que veamos en ella el verdadero conocimiento. Una cosa que sirve es una cosa que sirve para otra, y en esa medida es servil. La filosofía, que es la vida auténtica, la vida poseyéndose a sí misma, no es útil para nada ajeno a ella misma. En ella, el hombre es solo siervo de sí mismo, lo cual quiere decir que solo en ella el hombre es señor de sí mismo. Mas, por supuesto, la cosa no tiene importancia. Queda usted en entera libertad de elegir entre estas dos cosas: o ser filósofo o ser sonámbulo. José Ortega y Gasset.

Necesitamos la filosofía. En realidad, como decía Cioran, cada frase que escribimos debería ser una frase que se pudiera susurrar a un borracho en un portal o a un moribundo. André Comte-Sponville.

Cuando uno escribe libros, y sobre todo libros de filosofía, es sobre todo para intentar decir lo que uno ha entendido o cree haber entendido, más que para contar la vida propia. André Comte-Sponville.

La singularidad del filósofo en el fondo es que tiene dos amores: la verdad, la razón, entender, y la felicidad. E intenta vivir ambos amores juntos, pero privilegiando la verdad. El hecho de que una idea me haga feliz no quiere decir que tenga que pensarla, porque muchas ilusiones me hacen feliz más fácilmente que muchas verdades desagradables que conozco. Por tanto: la felicidad es el objetivo, pero la verdad es el camino. André Comte-Sponville.

Filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma para su conducta. Sócrates.

Cuando un joven comprende que el secreto no está en lo que haga, en lo que diga, en el vestido, etc., sino en la energía interior, está maduro para la filosofía. Fernando González Ochoa.

Los filósofos lo único que han hecho ha sido interpretar el mundo. Sin embargo, la cuestión es cambiarlo. Juan J. Ruiz-Rico. 

Para ser un filósofo real, todo lo que es necesario es odiar la forma de pensar de otro. William James.

Esta es mi simple religión. No hay necesidad de templos; no hay necesidad de filosofías complicadas. Nuestra propia mente, nuestro propio corazón es nuestro templo; la filosofía es la amabilidad. Dalai Lama.

Un filósofo es un hombre, y su primer y último cuidado debería ser la ordenación de su alma: solamente desde ese centro puede él estudiar el mundo. George Santayana.

La tragedia del filósofo es la de saber encontrar la idea detrás de los signos, la de comunicar su experiencia e intuición metafísica con las viejas palabras destinadas a actuar en el mundo exterior o a describirlo. Y más original es su pensamiento, más lo traicionan las palabras. Una nueva filosofía supone, a menudo, una nueva terminología, y no siempre por jactancioso juego sino por la necesidad y la ilusión que tiene todo aquél que es grande de crearse su propia lengua. Giovanni Papini.

Si mi filosofía es filosofía -de todos modos es siempre una reflexión sobre la vida humana- puedo llamarla ‘sincerismo’, o sea, esfuerzo para manifestar la verdad más allá de cualquier mito, ilusión, máscara o engaño, aunque sea útil e ideal. Giovanni Papini.

Quien huye de la vida es porque ama demasiado a la vida. Los hombres vulgares creen que un filósofo es un hombre de alma árida. Todo lo contrario. ¿Cómo puede analizar la vida el que no tiene el corazón repleto de vida? ¿Cómo puede conocer las pasiones, y los deseos, y los movimientos del alma, el que no tenga un alma atormentada? Fernando González Ochoa.

 

 

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