Lunes 12 de Agosto de 2019

La vida en general, y sobre todo la suya, le  parecía una cosa fea y turbia, dolorosa y abominable. José Ortega y Gasset (sobre Pío Baroja).

Gérard Nerval acabó sus días colgado de una cuerda, abrumado por las deudas, loco y enfermo su amigo Gautier describe el lugar donde fue hallado su cuerpo: Las altas casas leprosas, la reja de la alcantarilla, siniestra como un tragaluz infernal, la escalera de peldaños callosos, la baranda herrumbrosa de donde prende un trozo de cuerda; todo ese sombrío poema de fetidez y horror, ese teatro dispuesto para los dramas de la desesperación.

Soy el que anda en las tinieblas, el viudo, ajeno al consuelo. Gérard Nerval.

Al tratar de concentrarse se suprimen, apartan o superan los pensamientos-sensaciones conflictivos, y a través de este proceso no puede existir comprensión. La concentración se obtiene a expensas de una profunda atención. Si la mente es mezquina y limitada, la concentración no disminuirá su pequeñez ni trivialidad; por el contrario, reforzará su propia naturaleza. Una concentración así de limitada no conseguirá que la mente-corazón se torne vulnerable a la Realidad; sólo reforzará a la mente-corazón en su propia obstinación e ignorancia, perpetuando el proceso de autoenclaustramiento. J. Krishnamurti.

Al haber crecido en una determinada sociedad, y haberse educado según una ideología particular, con sus dogmas y tradiciones, la mente está condicionada; y cualquier movimiento de la mente por liberarse a sí misma, al ser resultado de ese condicionamiento, sólo lleva a estar más condicionado. J. Krishnamurti.

CONFIANZA (J. Krishnamurti):

  • Esta confianza puede llamarse fe. No se trata de la fe de los estúpidos; no es fe en algo. La ignorancia puede tener fe en la sabiduría, la oscuridad en la luz, la crueldad en el amor, pero ese tipo de fe sigue siendo ignorancia. Esta confianza o fe de la que hablo se manifiesta a través de experimentar en el autoconocimiento, no por aceptación y esperanza. La autoconfianza que muchos albergan es resultado de la ignorancia, del éxito, de la autoglorificación o de la capacidad. La confianza de la que hablo es comprensiva, no tiene nada que ver con yo entiendo, sino que comprende sin autoidentificarse,

  • La confianza aparece, no puede ser fabricada por la mente; la confianza aparece con el experimentar y descubrir. No hablo del experimentar con una creencia, teoría o recuerdo, sino de la experimentación con el autoconocimiento. Esta confianza o fe no es algo autoimpuesto, ni se identifica con creencias, formulaciones o esperanzas. No es resultado de un deseo de expansión del yo.

CONFLICTO (J. Krishnamurti):

  • Una mente que está en conflicto y lo enfrenta sin tratar de interpretar ese conflicto según ciertos valores, se torna total y completamente atenta. Entonces esa mente y ese corazón despertarán a la realidad de la vida, al gozo del presente.

  • Alguna que otra vez, en el silencio inmóvil que tiene lugar tras la tormenta del conflicto y el dolor, llegan una belleza y una alegría inexpresables; no es resultado de la tormenta, sino del cese del conflicto.

  • Una mente que está en conflicto es destructiva, está echada a perder, y quienes se hallan en conflicto nunca pueden comprender; pero el conflicto no se aquieta con ninguna medida correctiva, creencias o disciplinas, porque hay que comprender el conflicto en sí mismo.

CONCIENCIA (J. Krishnamurti):

  • La conciencia es el producto de la mente y la mente es resultado del condicionamiento, del ansia, y por ello es la sede del yo. Sólo cuando ha cesado la actividad del yo, de la memoria, tenemos una conciencia totalmente distinta, sobre la que el hecho de especular representa un obstáculo. El esfuerzo por expandirla sigue siendo la actividad del yo, cuya conciencia de sí mismo es crecer, devenir. Esa conciencia, por mucho que se expanda, está anclada en el tiempo y por ello se halla ausente lo Intemporal [lo no condicionado].

  • Sólo existe un estado, y no dos, como pudiera ser el consciente y el inconsciente; Sólo existe un estado de ser, que es conciencia, aunque podamos dividirlo en consciente e inconsciente. Pero esa conciencia es siempre acerca del pasado, nunca del presente; se es sólo consciente de las cosas pasadas. Vosotros sois conscientes de estar escuchándome al momento siguiente, ¿no es verdad?, Lo comprendéis un momento después. Nunca sois conscientes o estáis atentos al ahora. Observad vuestro propio corazón y mente y veréis que la conciencia está funcionando entre el pasado y el futuro, y que el presente no es sino un pasillo desde el pasado hacia el futuro.

La creación es algo atemporal, sin ayer ni mañana. Es vivir atemporalmente [libremente, de forma descondicionada]. J. Krishnamurti.

Nos aferramos a lo agradable y hacemos desaparecer lo desagradable. No hacemos más que confortarnos en la gratificación y conocemos la muerte [del deseo]. Abandonemos nuestras acumulaciones, sin buscar recompensas, y sólo entonces podrá manifestarse lo inmortal. La vida no está opuesta a la muerte, ni ésta es un oscurecimiento de la vida. J. Krishnamurti.

VIRTUD Y VICIO:

  • Los espíritus superiores, si dirigen bien su vuelo, difunden paz y bienestar. Los espíritus vulgares no tienen destino. Platón.

  • Las virtudes más grandes son aquellas que más utilidad reportan a otras personas. Aristóteles.

  • La virtud resplandece en las desgracias. Aristóteles.

  • El sacrificio de sí mismo es la condición de la virtud. Aristóteles.

  • Cuanto más virtuoso es el hombre, menos acusa de vicios a los demás. Cicerón.

  • El hombre que cultiva un campo no piensa en hacer mal a nadie. Cicerón.

  • La virtud encuentra su recompensa en sí misma. Cicerón.

  • La virtud es la razón perfeccionada. Cicerón.

  • Huir del vicio es virtud, y la primera condición para ser sabio es no ser necio. Horacio.

  • Los necios, cuando quieren esquivar unos vicios, dan en sus contrarios. Horacio.

  • Nosotros no podemos soportar ni nuestros vicios ni sus remedios. Tito Livio.

  • La naturaleza no nos otorga virtud: ser bueno es un arte. Séneca.

  • Por el vicio ajeno, enmienda el sabio el suyo. Séneca.

  • Toda virtud se funda en la medida. Séneca.

  • La virtud que se adorna y se alaba ya tiene un defecto. Séneca.

  • Tenemos los vicios ajenos delante de los ojos y los propios a la espalda. Séneca.

  • La virtud está en hacer beneficios que de cierto no se han de corresponder. Séneca.

  • Aunque la virtud procede en sus principios de la naturaleza, recibe sus toques finales de la instrucción. Marco Fabio Quintiliano.

  • La envidia es el adversario de los afortunados. Epicteto de Frigia.

  • Cuando la virtud es alabada, se hiela. Juvenal.

  • El vicio que se representa bajo apariencia o máscara de virtud, con continente adusto y con rostro y hábito severo, es muy engañador. Juvenal.

  • No hay vicio que sea tan contrario a la naturaleza que oscurezca toda huella de ésta. Agustín de Hipona.

  • Nuestros propios vicios, si los pisoteamos, nos sirven para hacernos una escalera con que remontarnos a las alturas. Agustín de Hipona.

  • Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Cuando muerden dejan una herida muy profunda. Martin Lutero.

  • No piense, aunque parezca que sí, que está ya ganada una virtud, si no la experimenta con su contrario. Santa Teresa de Jesús.

  • A cada virtud la sigue e imita otra que no es ella, ni es virtud. Como la osadía parece fortaleza y no lo es, y el malgastador no es liberal, aunque lo parece. Fray Luis de León.

  • De todos los beneficios que nos reporta la virtud, uno de los más grandes es el desprecio de la muerte. Michel Eyquen de Montaigne.

  • La mejor virtud que yo poseo contiene cierto sabor a vicio. Michel Eyquen de Montaigne.

  • No hay virtud más bella ni mayor victoria que saber gobernarse y vencerse a sí mismo. Pierre de Boudeilles, Brantome.

  • La senda de la virtud es muy estrecha, y el camino del vicio, ancho y espacioso. Miguel de Cervantes Saavedra.

  • Si la virtud te falta, nada tienes. Lupercio Leonardo de Argensola.

  • La virtud es como los perfumes preciosos, que exhalan sus mejores aromas cuando son quemados y machacados. Francis Bacon.

  • Hasta la propia virtud se convierte en vicio cuando es mal aplicada. William Shakespeare.

  • Los dioses son justos y emplean nuestros vicios deleitosos como instrumentos para castigarnos. William Shakespeare.

  • Dentro de mí hay otro hombre que está contra mí. Thomas Browne.

  • Los vicios se aprenden sin maestro. Thomas Fuller.

  • Las mujeres más virtuosas son como los tesoros ocultos: están a salvo mientras nadie los busca. François de la Rochefoucauld.

  • Lo que tomamos por virtud no es a menudo otra cosa que un conjunto de acciones diferentes y de diferentes intereses que el azar o nuestra industria acierta a cambiar. No siempre es por valentía o castidad por lo que los hombres son valientes y las mujeres castas. François de la Rochefoucauld.

  • Cuando los vicios nos dejan, nos envanecemos con la creencia de que lo hemos dejado. François de la Rochefoucauld.

  • La virtud no iría muy lejos si la vanidad no la hiciese compañía. François de la Rochefoucauld.

  • Los vicios entran en la composición de las virtudes como los venenos en la de las medicinas. La prudencia los reúne y los combina para utilizarlos beneficiosamente contra los males de la vida. François de la Rochefoucauld.

  • El papel del hombre de bien es el más fácil de representar. Jean-Baptiste Poquelin, Molière.

  • Si el orador se limita a fustigar los vicios, la iglesia será siempre el cuartel de las viejas. Abraham de Santa Clara (predicador alemán).

  • Algunas virtudes sólo aparecen en medio de la aflicción, y otras en medio de la Joseph Addison.

  • La virtud debe tener límites. Charles Louis de Secondat, barón de Montesquieu.

  • La virtud, el estudio y la alegría son tres hermanos que no deben vivir separados. François Marie Arouet, Voltaire.

  • El hombre más feliz es el que hace el mayor número de hombres felices. Denis Diderot.

  • No hay virtud tan fuerte que pueda estar segura contra la tentación. Immanuel Kant.

  • Muchos hombres ven la virtud más en el arrepentimiento de los pecados que en el hecho de evitarlos. Georg Christoph Lichtenberg.

  • Los hombres son pervertidos no tanto por la riqueza como por el afán de riqueza. Louis Gabriel Ambroise de Bonald.

  • El vicio no es más que el sacrificio del porvenir al presente. Juan Baptiste Say.

  • La debilidad del hombre consiste en estar siempre rodeado de apetitos. Daniel Zschokke.

  • El vicio nos atormenta aun en medio de nuestros placeres; la virtud, empero, nos conforta aun en medio de nuestras aflicciones. Charles Caleb Colton.

  • Siempre verás que el vicio se labra por sus manos el suplicio. Juan Eugenio de Hartzenbusch.

  • En el ejercicio de la virtud están armonizadas todas las facultades del hombre. Jaime Balmes.

  • Las gentes virtuosas desacreditan a la virtud. Christian Friedrich Hebbel.

  • Nuestras virtudes son a menudo hijas bastardas de nuestros vicios. Christian Friedrich Hebbel.

  • El vicio es un derroche de vida. La pobreza, la obediencia y el celibato son los vicios canónicos. George Bernard Shaw.

  • La virtud está compuesta por los vicios que no se tienen. Jacinto Benavente.

  • Un hombre debe tener por lo menos dos vicios, uno solo es demasiado. Bertold Brecht.

  • No hay virtudes más eminentes que el hacer sencillamente lo que tenemos que hacer. José María Pemán.

  • La mayoría de las personas abandonan sus vicios cuando les causan molestias. William Somerset Maugham.

  • El verdadero tesoro del hombre es el tesoro de sus errores. José Ortega y Gasset.

  • Es difícil ser bueno y fuerte a la vez. Y, por lo común, cuanto más fuerte se es, menos razón se tiene. Enrique Tierno Galván.

  • La virtud, negándose a recibir el aplauso, es la modestia. Anónimo.

  • Donde hay verdadero valor encuéntrase también verdadera modestia. Anónimo.

MANUEL MACHADO: 

¡Ambición!, no la tengo. ¡Amor!, no lo he sentido.

¡Que la vida se tome el trabajo de matarme, ya que yo no me tomo la pena de vivir…!

Sé que voy a morir; porque no amo ya nada.

 

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna

En que era muy hermoso no pensar ni querer…

Mi ideal es tenderme, sin ilusión ninguna…

De cuando en cuando un beso y un nombre de mujer.

 

 

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