5 de Febrero de 2016

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En esta vida la primera obligación es ser totalmente artificial. La segunda todavía nadie la ha encontrado. Oscar Wilde.

Es la vida la losa de los sueños. Jacinto Benavente.

Piensa como un hombre sabio, pero habla como una persona corriente. Aristóteles.

Una persona feliz no es una persona en determinadas circunstancias, sino una persona con determinadas actitudes. Hugh Downs.

Recordad que el secreto de la felicidad está en la libertad, y el secreto de la libertad, en el coraje. Tucídides.

Lo que puedas hacer o sueñes que puedes hacer, empiézalo; en la audacia hay genio, poder y magia.  Goethe.

Las almas sinceras descansan en los rostros. John Donne.

 

Me pedís palabras que consuelan,

Palabras que os confirmen

Vuestras ansias profundas

Y os libren

De angustia permanentes.

Pero yo ya no tengo

Palabras de ese género.

Aceptad mi silencio: lo mejor

De mí. Huid del soplo que pronuncia,

En mi boca,

La amarga condición de lo humano.

Y entretanto, dejadme contemplar

El vuelo de la ropa

Tendida en las ventanas.

Chantal Maillard.

 

Los antiguos ante un problema inventaban una palabra. Pero en lugar de descubrir la solución habían creado un obstáculo para ésta. Ahora para alcanzar el conocimiento, hay que ir tropezando con palabras que se han vuelto duras y eternas como piedras y es más fácil romperse una pierna al tropezar con ellas que destruir una de esas palabras. F. Nietzsche.

Deja al tiempo todo aquello que quieras conocer debidamente, porque en los primeros ímpetus nada se logra ver con discernimiento. Séneca.

El alma del hombre llega a cansarse y nunca ama el mismo objeto plenamente durante mucho tiempo. Siempre hay algunos puntos en los que dos corazones no coinciden, y al final estos puntos bastan para hacer la vida insoportable. Chateaubriand.

La religión es un asunto demasiado importante a los ojos de sus devotos para que pueda ser ridiculizada. Si éstos se entregaran a cosas absurdas, se les debe compadecer, pero no ridiculizarlos. I. Kant.

Ante un imprevisto enfrentamiento, debo tener bien a punto y afiladas mis mejores armas: la educación y el respeto. Anónimo.

De niños pensábamos que cuando llegáramos a ser mayores ya no seriamos vulnerables, pero madurar es aceptar nuestra vulnerabilidad, vivir es ser vulnerable. Madeleine Leine.

Aceptar nuestra vulnerabilidad en lugar de tratar de ocultarla es la mejor manera de adaptarse a la realidad. David Viscott.

No puedes confiar en tus ojos cuando tienes la imaginación desenfocada. Mark Twain.

La infancia acaba cuando sabes que vas a morir película El cuervo.

Después de los 70, si te despiertas sin dolores, es que estás muerto. J. Heller.

En la antigua India prevalecía la convicción de que comprender y realizar eran la misma cosa. Schumann.

El que no espera no encontrará lo inesperado. Heráclito.

Los hombres no mueren se matan. Séneca.

La confianza en sí es la suma de aptitudes en campos determinados: físico, mental, profesional, social. Lucy Lowar.

Es impío no el que suprime a los dioses, sino el que los conforma a las opiniones de los mortales. Epicuro de Samos.

Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar y viejos autores para leer. Sir Francis Bacon.

Lo que no hacemos consciente se manifiesta en nuestra vida como destino. Carl Jung.

Salvo los tontos, los hombres no se diferencian mucho en cuanto a intelecto; solo en ahínco y trabajo duro Charles Darwin.

La excelencia es un hábito. Aristóteles.

Sólo salgo para renovar la necesidad de estar solo. Lord Byron.

 

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