Viernes, 27 de Julio de 2018

Todo aquello que no eliges, es lo que te define: tu ciudad, tu barrio, tu familia, etc. Película Adiós pequeña, adiós.

Una cosa buena no nos gusta cuando no estamos a la altura. Friedrich Nietzsche.

La armonía no es ni más ni menos que nuestra voluntaria sujeción a las leyes que rigen la naturaleza.  O. S. Marden.

El hombre con la palabra disfraza su pensamiento y con la mirada disfraza sus palabras. Película Napoleón.

La riqueza es la habilidad para experimentar totalmente la vida. Henry David Thoreau.

Todo está lejos, o no existe, si no se puede acariciar. Ramón Sanpedro.

No enseño. Cuento. Montaigne.

Debemos elegir entre lo que es correcto y lo que es sencillo. J.K. Rowling.

Cambia tu atención y cambiarás tus emociones. Cambia tu emoción y tu atención cambiará de lugar. Frederick Dodson.

La voluntad es la intención favorecida por las emociones. Raheel Farooq.

La única manera de cambiar la mente de alguien es conectar con ella a través del corazón. Rasheed Ogunlaru.

Anoche perdí el mundo y gané el universo. C. JoyBell C.

Las mentes son como las flores, sólo se abren cuando es el momento adecuado. Stephen Richards.

La gente feliz produce. La gente aburrida consume. Stephen Richards

La benevolencia para el buddhista comporta sobre todo normas de carácter negativo más que normas de carácter positivo; no se trata de amar al prójimo, sino de no aborrecerlo.  Esto es natural pues cualquier amor, cualquier afecto o cualquier cariño que se le recomendase al bhikkhu [monje] tendría por efecto crear en él un apego, un vínculo, una cadena, y el buddhismo busca sobre todo la liberación. Dhammpada. Principales conceptos budistas.

El sacerdote buddhista me sorprende por la altura de su nivel. No me refiero a su nivel espiritual, sino a su nivel humano. Su tipo es superior al del sacerdote cristiano. Hay en él una dulzura, una comprensión amplia, una benevolencia, un cernirse sobre las cosas, que nadie, ni el más parcial y predispuesto, afirmará sean característicos del sacerdote cristiano. H. Keyserling.

 

¿Dónde estás. -Aquí.

¿Qué hora es? -Ahora.

¿Qué eres? -Este momento.

Dan Millmann.

CHALES CHAPLIN:

  • No esperes a que te toque el turno de hablar: escucha de veras y serás diferente.

  • El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto.

  • El verdadero significado de las cosas se encuentra al decir las mismas cosas con otras palabras.

  • La vida no es significado; la vida es deseo.

  • La vida ha dejado de ser un chiste para mí; no le veo la gracia.

  • Sin haber conocido la miseria es imposible valorar el lujo.

  • Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da para más.

  • No hay día más perdido que aquel en que no hemos reído.

  • El día en que el hombre se dé cuenta de sus profundas equivocaciones, se habrá acabado el progreso de la ciencia.

Película Sansón y Dalila:

  • Ya en los albores de la historia, desde que el hombre se dio cuenta de que tenía alma, ha procurado luchar contra aquellas fuerzas que intentaban esclavizarle. Veía desplegarse contra él el poder terrible de la naturaleza, el resplandor maligno del rayo, la voz aterradora del trueno, la tenebrosa obscuridad que le envolvía llevando a su mente el temor. Temor que le llevaba a la superstición y que penetraba su corazón. Le rodeaba una cohorte de diabólicos signos. La dignidad humana perecía en el altar de la idolatría y se alzaba la tiranía aplastando al espíritu humano bajo el talón del conquistador. Pero en el fondo del corazón humano, latía sin cesar el irreprimible deseo de libertad. Cuando tal llama prende en el alma de algún mortal, sea soldado o sacerdote, artista o patriota, enamorado o gobernante, sus hechos cambian el curso de la historia y su nombre se eterniza en el tiempo.

  • -Mirian, estás tan por encima de mí como la luna. -Pero no tan difícil de alcanzar.

  • Aunque me arrancases la vida te besaría con mi último suspiro. Dalila a Sansón.

  • ¿Por qué los hombres traicionan siempre al más fuerte y al más noble?

  • Tengo celos de tu odio, no lo compartas con nadie (el rey a Dalila que habla mal de Sansón).

  • Un hombre capaz de paralizar el corazón de un león pudiera animar el de una mujer (refiriéndose a Sansón, el rey a Dalila).

  • -El ardid más viejo del mundo, de seda la trampa y por cebo una mujer. Sansón. –¿Sabes de alguno mejor? Los hombres responden siempre. Dalila.

  • -¿Es que no confías en mí? Dalila. –Sí pero te quiero. Sansón.

  • Por toda la eternidad nada podrá arrancarte de mis brazos. Dalila a Sansón.

  • Tus brazos fueron arenas movedizas, tus besos la muerte. El nombre Dalila será eterna maldición en los labios de los hombres. Sansón.

  • Yo puedo haberte amado con tal fuego que cualquier otro amor te parecería hielo. Dalila.

  • Tu gratitud compite con tu generosidad. Hay hombres que traicionan por amor. Amor y odio son dos lados de la misma esquina.

  • Ningún ser humano podría resistirte. Pero sólo un loco podría confiar en ti (el rey a Dalila).

  • Tu piedad es como tu amor, Dalila: cruel (el rey).

  • Los débiles siempre procuran unirse para acabar con el fuerte (el rey).

  • Estés donde estés, mi amor te acompaña (Sansón a Dalila).

  • El amor es un poderoso remedio contra el miedo.

  • Nuestras exigencias son muy modestas. Eso forma parte de nuestro encanto. Dalila.

  • Las mejores amistades son siempre arriesgadas.

  • Una mujer ve el corazón de un hombre por las ventanas de sus ojos.

Película Alejandro Magno:

  • La fortuna favorece a los audaces.

  • Todos los hombres ascienden y caen.

  • Es tu aliada. Cógela. Si titubeas, te atacará. Jamás dudes. Son como las personas las serpientes. Las amas durante años, las nutres, las cuidas y aún así se vuelven contra ti.

  • Sólo las mujeres conocen bien a Dionisos.

  • Fue en la amistad donde Alejandro encontró el equilibrio.

  • La primera regla de la guerra es hacer antes lo que les pides a tus hombres que hagan. Ni más ni menos.

  • El exceso suele llevar a la perdición de los hombres. Por eso los griegos somos superiores a los persas, practicamos el control sobre nuestros sentidos, la moderación.

  • Sólo la gente vulgar cree esas patrañas leyendas igual que cree en cualquier cosa.

  • Cuando los hombres yacen juntos por pura lascivia, se someten a las pasiones y eso jamás ayuda a nuestro crecimiento interior. Como tampoco lo hacen otros excesos, los celos por ejemplo. Pero cuando los hombres yacen juntos e intercambian saber y virtud, eso es algo puro y excelente. Cuando se compite por extraer lo bueno, lo mejor del otro, es un amor verdadero que puede construir una ciudad estado y elevarnos sobre nuestro estanque de ranas.

  • Nunca es fácil escapar a nuestra madre. En tu vida cuídate de las mujeres son más peligrosas que los hombres.

  • Algún día los dioses te juzgarán con severidad (Filippo a Alejandro, su hijo).

  • Los reyes no nacen Alejandro. Se forjan con firmeza y sufrimiento.

  • Un rey debe saber herir a quien ama.

  • El destino es cruel. Hombres y mujeres no pueden ser demasiado poderosos y poderosas sin que les suceda alguna desgracia. Se ríen cuando llegas a lo alto y te aplastan cuando has construido por un capricho. La gloria que te dan, al final te la quitan. Nos convierten en esclavos.

  • Divirtámonos esta noche ya que mañana cenaremos en el Hades [infierno] (antes de la batalla contra los persas).

  • La sangre hace que el mundo viva. La sangre hace que caiga la lluvia. La sangre hace crecer la tierra. Y en la sangre todos los hombres nacen y mueren. La sangre es el alimento de los dioses en la tierra.

  • Aristóteles les había llamado bárbaros a los persas pero él jamás había estado en Babilonia (asombro por las construcciones que ven al entrar en la ciudad conquistada).

  • Sólo un cerebro obscuro como el mío puede conocer los secretos del corazón, pues son obscuros Alejandro, muy obscuros (Madre).

  • Soy el espejo agrietado de sus sueños (Alejandro refiriéndose a su madre).

  • Cuando era niño mi madre me consideraba divino y mi padre débil. ¿Qué soy Efestion, débil o divino? Únicamente sé que sólo confío en ti en este mundo. Te echo de menos y te necesito. Sólo te amo a ti Efestion y a ningún otro.

  • Te juro por el dulce aliento de Afrodita…

  • Como un viejo amante, perdona pero no olvida.

  • Sabes que las grandes hazañas las hicieron hombres que no se arrepintieron de sus acciones. La compasión y el dolor sólo te destruirán (Efestion a Alejandro).

  • ¿Tan arrogante me he vuelto que estoy ciego? Alejandro.

  • A veces esperar lo mejor de los demás es arrogancia (Efestion).

  • Eres mortal y ellos lo saben. Te disculpan porque logras que se sientan orgullosos de sí mismos (Efestion a Alejandro).

  • Cuando se acaba la vida, lo único que importa es lo que has logrado.

  • Su tragedia fue su soledad e impaciencia con todos aquellos que no podían entenderle. Y si fracaso en reconciliar a bárbaros y griegos –porque fue un fracaso- su fracaso se halló por encima de los éxitos de los demás.

  • La gloria y la memoria de los hombres, siempre pertenecerá a aquellos que tienen grandes visiones.

  • Aquí estamos para superar las supersticiones.

  • Moderación, control sobre los sentidos.

  • Toda grandeza proviene de una pérdida.

  • Sueñas con la gloria, pero no hay gloria sin sufrimiento.

  • Eres como Aquiles, afligido por tu grandeza.

  • Ni hombre ni mujeres tienen belleza y poder que siempre duren…

  • Antes de una batalla es difícil estar solo.

  • No confundas los sentimientos con las obligaciones.

  • Una nueva mujer es mucho más dulce que la autocompasión.

  • Cuando estamos con los mitos es cuando más solos nos sentimos.

  • Vencer vuestro miedo y os prometo que venceréis la muerte (arenga de Alejandro al ejército).

  • Recela de los hombres que piensan demasiado. Se ciegan a sí mismos.

  • Mi madre pone un precio muy alto por alquilarle el vientre durante nueve meses.

  • Según los usos de mi país, aquellos que aman demasiado, lo pierden todo. Aquellos que aman con ironía perduran.

  • La verdad nunca es sencilla aunque lo parezca.

  • Los soñadores cansan. Deben morir antes de que nos maten con sus condenados sueños.

  • Toda la vida se la pasó luchando con el miedo. A través de eso se volvió libre.

  • Me estoy muriendo con el auxilio de demasiados doctores.

  • Una tumba basta para aquél a quien no bastó el mundo.

ERROR:

  • ¡Ay de los que nunca están faltos de razón! Siempre están equivocados. Príncipe De Ligne.

  • Aprendemos errando. Pietro Metastasio.

  • Atención a no errar una, más que acertar ciento. Baltasar Gracián.

  • Cada vez que cometo un error me parece descubrir una verdad que aún no conocía. Maurice Maeterlinck.

  • Cita siempre errores propios antes de referirte a los ajenos. Noel Clarasó.

  • Cuando tengas conocimiento de que has cometido un yerro, no vaciles en repararlo. Sólo reparándolo tendrás la conciencia tranquila. Silvio Pellico.

  • Cuando todo el mundo se equivoca, todo el mundo tiene razón. Pierre C. N. De La Chaussée.

  • El error es un arma que acaba siempre por dispararse contra el que la emplea. Concepción Arenal.

  • El error es una hoja garabateada que primero hay que borrar. Charles C. Colton.

  • El hombre que ha cometido un error y no lo corrige, comete otro error mayor. Confucio.

  • El hombre yerra tanto como lucha. Johann W. Goethe.

  • El mejor modo de equivocarse es tenerse a sí mismo por mucho más listo que los demás. François De La Rochefoucauld.

  • El que nunca comete errores es menos cuerdo de lo que se figura. François De La Rochefoucauld.

  • El que se pierde es el que encuentra las nuevas sendas. Nils Kjaer.

  • En este triste país, si a un zapatero se le antoja hacer una botella y le sale mal, después ya no le dejan hacer zapatos. Mariano José De Larra.

  • Es sin duda más fácil imponer silencio al error que demostrar la verdad. José De Moreno Nieto.

  • Hay dos maneras de llegar al desastre: una, pedir lo imposible; otra, retrasar lo inevitable. Francisco Cambó.

  • Hay hombres que ni siquiera se equivocan, porque no se proponen nada razonable. Johann W. Goethe.

  • Humano es errar; pero sólo los estúpidos perseveran en el error. Cicerón.

  • La ignorancia y el error son manantiales de mal humor. Barón De Holbach.

  • La mitad de nuestras equivocaciones en la vida nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos. John Ch. Collins.

  • La vergüenza de confesar el primer error hace cometer muchos otros. Jean De La Fontaine.

  • Los errores ajenos proporcionan los medios para descubrir la verdad. John Selden.

  • Los errores del hombre son especialmente los que le hacen digno de amor. Johann W. Goethe.

  • Los errores fortalecen, a condición de no dejarse abatir por ellos, y enseñan lo que no se ha de hacer otra vez, lo que se ha de evitar. Noel Clarasó.

  • Los genios no cometen errores. Sus errores son siempre voluntarios y originan algún descubrimiento. James Joyce.

  • Los grandes hombres también yerran, y algunos con tanta frecuencia que casi se caería en la tentación de considerarlos pequeños. Georg Ch. Lichtenberg.

  • Los que no hacen nada nunca yerran. Théodore De Banville.

  • Más de uno se equivocó por miedo a equivocarse. Gotthold E. Lessing.

  • Me gustaría vivir eternamente, por lo menos para ver cómo en cien años las personas cometen los mismos errores que yo. Winston Churchill.

  • Nadie acierta antes de errar, y aunque la fama se juega, el que por gusto navega, no debe temerle al mar. José Hernández.

  • Nadie es culpable cuando todos desatinan. William Shakespeare.

  • Nadie quiere conceder a los demás el derecho de equivocarse. Johann W. Goethe.

  • No darás tropezón ni desatino, que no te haga adelantar camino. Bernardo De Balbuena.

  • No durarían mucho las disputas si el error estuviera de un solo lado. François De La Rochefoucauld.

  • No hay un solo error que no haya tenido sus seguidores. John Locke.

  • No son las malas hierbas las que ahogan la buena semilla, sino la negligencia del campesino. Confucio.

  • No todo resbalón significa una caída. George Herbert.

  • Puedo perdonar todos los errores, menos los míos. Catón.

  • Que errar lo menos no importa si acertó lo principal. Pedro Calderón De La Barca.

  • Quien piensa a lo grande yerra grandiosamente. Martin Heidegger.

  • Si cerráis la puerta a todos los errores, también la verdad se quedará fuera. Rabindranath Tagore.

  • Si los grandes hombres no hubiesen cometido errores, no sabríamos que han existido. Louis Scutenaire.

  • Si no te equivocas de vez en cuando, es que no te arriesgas. Woody Allen.

  • Un error es tanto más peligroso cuanto mayor sea la verdad que contenga. Henri Frédéric Amiel.

  • Un hombre no debe nunca avergonzarse por reconocer que se equivocó, lo cual es como decir que hoy es más sabio que lo que fue ayer. Jonathan Swift.

  • Yerro es no creer, y culpa creerlo todo. Fernando De Rojas.

 

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