Sábado, 5 de Mayo de 2018

Cuando haya pasado mi hora postrera, dirán de mí los que más a fondo me conocen que siempre he arrancado un cardo y he plantado una flor, doquier me haya figurado que una flor podía crecer. A. Lincoln.

…la sociedad humana, digna de este nombre nace, se sustenta, vive y prospera, gracias al amor. El amor es paciente y benigno, jamás se irrita, ni ofende, nunca se muestra desconsiderado y, mucho menos, agresivo y procaz [descarado, atrevido]. Mira al amable amigo, al hermano del alma y, lejos de ofender sus ojos, sus oídos, sus sentimientos, amores o intereses… tiene para todos una palabra de aliento y de consuelo, un saludo, un apretón de manos cordial… Hasta el punto de ir sembrando todos sus caminos de beneficios, si puede, y, cuando no, de bendiciones y simpatías. El hombre así es benéfica antorcha que, a la vez, ilumina y alegra. Todos se sienten un poco más felices después de su encuentro. A. Suárez.

Un proverbio hindú nos enseña: ningún hombre es enemigo tuyo, todos los hombres son tus maestros. Perdona a aquellos que te hacen sufrir, porque te adiestran obligándote a elevarte sobre ti mismo. No creas que puedas parecer débil, por eso. Hace falta más violencia para la misericordia que para la venganza. M. Auclair.

El amor pertenece al amante y, casi por entero, vuelve a él. W. Whitman.

No somos felices, porque somos tacaños para la felicidad de los demás. A. Ortega Gaisán.

Los hombres de tristeza profunda se delatan cuando son felices: tienen una manera de aferrar la felicidad como si quisieran estrangularla y ahogarla, por celos, ¡ay, demasiado bien saben que se les escapa! F. Nietzsche.

¡Mal! ¡Mal! ¿Cómo?, ¿no va – hacia atrás? ¡Sí! Pero entendéis mal a ese hombre cuando os quejáis de eso. Va hacia atrás como todo aquel que quiere dar un gran salto. F. Nietzsche. 

F. Nietzsche:

-Caminante, ¿quién eres tú? Veo que recorres tu camino sin desdén, sin amor, con ojos indescifrables; húmedo y triste cual una sonda que, insaciada, vuelve a retornar a la luz desde toda profundidad  ¿Qué buscaba allá abajo?-, con un pecho que no suspira, con unos labios que ocultan su náusea, con una mano que ya sólo con lentitud aferra las cosas: ¿Quién eres tú? ¿Qué has hecho? Descansa aquí: este lugar es hospitalario para todo el mundo, ¡recupérate! Y seas quien seas: ¿Qué es lo que ahora te agrada? ¿Qué es lo que te sirve para reconfortarte? Basta con que lo nombres: ¡lo que yo tenga te lo ofrezco!

-¿Para reconfortarme? ¿Para reconfortarme? Oh tú, curioso, ¡qué es lo que dices! Pero dame, te lo ruego.

-¿Qué? ¿Qué? ¡Dilo!

– ¡Una máscara más! ¡Una segunda máscara!

 

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,

porque nunca me diste ni esperanza fallida,

ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo, al final de mi rudo camino,

que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,

fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas.

Cuando planté rosales coseché siempre rosas…»

Amado Nervo.

RELACIÓN:

Uno sólo puede pedirle a los demás que sean lo que es uno: un montón de caprichos, un cúmulo de dudas de sí mismo, una combinación de divergencias. Daniel Glattauer.

Tal vez no seas más que un lobo (…), que tiene terror a los encuentros reales, que continuamente necesita crearse mundos imaginarios, porque no sabe desenvolverse en los entornos concretos, palpables, tangibles, reales. Daniel Glattauer.

Creamos personajes  virtuales, confeccionamos irreales retratos robot el uno del otro. Formulamos preguntas cuyo atractivo reside en que queden sin respuesta(…) y al mismo tiempo nos preocupamos de no desvelar nada importante de nosotros mismos(…) nos comunicamos en el vacío. Daniel Glattauer.

Suelo escribir sobre la nieve el nombre de todos aquellos que me ofenden o maltratan para indicar lo poco que me importan y la poca mella que hacen en mí sus palabras. Reservo la piedra sólo para aquellos que me han hecho algún bien. El recuerdo de los primeros desaparecerá tan pronto como la nieve se derrita, mientras que el de los segundos permanecerá a lo largo de la vida. Luis García Jambrina.

Quedad con Dios, que con los hombres de bien no sabéis cómo comportaros. Luis García Jambrina.

… Entre ellos había un trato distante, como si algo se hubiera roto en el pasado de ambos. Héctor Abad Fanciolince.

Esa simpatía displicente [descortés, insolente] que ha sido siempre su manera de poner a los demás en su sitio. Héctor Abad Fanciolince.

El mesoísmo en filosofía (una palabra que él había inventado para defender el justo medio, el antidogmatismo y la negociación). Héctor Abad Fanciolince.

Lo más devastador para la personalidad eran la simulación o el disimulo, esos males simétricos que consisten en aparentar lo que no se es o en esconder lo que se es, recetas ambas seguras para la infelicidad y también para el mal gusto. Héctor Abad Fanciolince.

Todo ser humano, la personalidad de cada uno, es como un cubo puesto sobre una mesa. Hay una cara que podemos ver todos (la de encima); caras que pueden ver algunos y otros no, y si nos esforzamos podemos verlas también nosotros mismos (las de los lados); una cara que sólo vemos nosotros (la que está al frente de nuestros ojos); otra cara que sólo ven los demás (la que está frente a ellos); y una cara oculta a todo el mundo, a los demás y a nosotros mismos (la cara en la que el cubo está apoyado). Héctor Abad Fanciolince.

Había en mi modo de dirigirme a él un tono de superioridad, como cuando se habla desde la metrópoli a quienes viven en la colonia. Juan José Millás.

Cuando iba solo por la calle tenía que llevar cuidado de no mover los labios ni gesticular, pues me abstraía de tal modo que olvidaba cuanto me rodeaba. Juan José Millás.

Poseía un temperamento más apasionado que el mío desde el que malinterpretaba a veces mi imparcialidad. Juan José Millás.

Las interacciones son los átomos de la sociedad. Ives Winkin.

La cooperatividad hacia los compañeros del grupo podría estar emparejada con la agresividad hacia los extraños. Edward O. Wilson.

El contacto corporal se refiere fundamentalmente a acciones accidentales, inconscientes y que se hacen con cualquier parte del cuerpo. Las caricias implican acciones deliberadas, conscientes y hechas fundamentalmente con las manos. Gordon R. Wainwright.

Es posible controlar las expresiones faciales, y quizá un consumado mentiroso sea capaz de mantener contacto ocular con la persona que le escucha, pero los movimientos de las manos no son tan fáciles de controlar. Se ha descubierto que hay un gesto muy frecuente en todos los que intentan engañar. Es una especie de encogimiento de las manos, en el que éstas se giran para que las palmas queden expuestas. Se emplea en señal de desamparo. Es como si el mentiroso intentara hacerse con nuestra ayuda por su incapacidad de hacer creer la mentira por sí solo. Gordon R. Wainwright.

Cuando se te ocurren menos cosas que decir, tienen que ocurrírsete nuevas cosas que hacer; el otro deja de ser el mundo para ser tu compañero en el mundo. José Ovejero.

Ausente pero no ensimismado -que sería una forma digna de la distracción, porque supone profundidad-, sencillamente desinteresado de ella y de lo que le rodeaba. José Ovejero.

El dolor abre la puerta a la compasión, y ésta a la intimidad. José Ovejero.

Es difícil conversar con alguien sobre cuyos orígenes no puedes indagar. Sin hablar del pasado no hay forma de encontrar puntos de referencia, de situar la propia presencia en un contexto. El presente se agota enseguida y, además, es menos significativo que el pasado y que lo que se intuye como futuro. José Ovejero.

Mejor era retirarse dejando un buen recuerdo, que no explotar excesivamente la situación. Jorge Ordaz.

Ésa ha sido mi religión: la creencia en que merezco que se me preste atención, en que se equivocan los que no me escuchan, en que son tontos los que discuten conmigo. Y, sin embargo, por muchos que sean mis logros, el mundo sigue adelante, con impertinencia, con indiferencia. Tom Rachman.

Escapar del mundo significa que el mundo de uno no está preoucpado con las opiniones del mundo. Dogen.

Al igual que los padres cuidan de sus hijos, deberías tener en cuenta a todo el universo. Dogen.

Los códigos morales, la cultura, la religión, las apariencias, separan al yo del otro y los enfrentan sin posibilidad de diálogo, evidenciando su fragilidad. Tennessee Williams.

Nuestras vidas no son nuestras. De la cuna a la tumba estamos conectados con los demás. Pasado y futuro. Con cada crimen y con cada acto de bondad damos nacimiento a nuestro futuro. Película El atlas del mundo.

Vi a un gusano que volvía a meterse bajo tierra y me entraron ganas de ser él. Película El atlas del mundo.

Tengo la sensación de conocerla hace años, no hace una hora y media. Película El atlas del mundo.

Cuando las gaviotas siguen al bando es porque creen que se van a lanzar sardinas al mar. Película Buscando a Eric.

Rompe los lazos que te hacen daño y no dañes los lazos que te hacen fuerte. Anónimo.

¿No te agrado?… bien. No me levanto cada mañana para impresionarte. Anónimo.

Mientras las personas son jóvenes y la composición musical de su vida está aún en sus primeros compases, pueden escribirla juntas e intercambiarse motivos, pero cuando se encuentran y son ya mayores, sus composiciones musicales están ya más o menos cerradas y cada palabra, cada objeto, significa una cosa distinta en la composición de la una y de la otra. Milan Kundera.

Cuando uno se realiza integrando lo que es propio del otro sexo se siente completo y se convierte en una persona solitaria y autosuficiente.  B. Hellinger.

Acabamos de conocernos y ya me ha descubierto. Película Tierras de penumbra.

Es otra de las cosas milagrosas sobre la humanidad que no hay dolor ni pasión que no irradie hasta los confines de la tierra. Deja a un hombre en una buhardilla quemar con la suficiente intensidad y pondrá el fuego al mundo. Antoine de Saint Exupéry.

La feliz combinación de circunstancias fortuitas… Walter Scott.

La edad adulta es cuando te has encontrado con tanta gente que cada nueva persona te recuerda a otra. Ogden Nash.

El amor el prójimo no conoce límites ideológicos ni confesionales. Martín Niemoeller.

SABER:

  • Añade el hombre conocimientos a conocimientos: nunca el saber es bastante. Si tanto es uno más hombre cuanto más sabe, el más noble empleo será el aprender. Baltasar Gracián y Morales.

  • Aquel que no sabe nada, no duda de nada. George Herbert.

  • Cuando se quiere saber una cosa, lo mejor que se puede hacer es preguntarla. Georges Duhamel.

  • De que te vale ser más fuerte, si no sabes ser mejor. Federico Balart.

  • Debe desear todo hombre vivir para saber, y saber para bien vivir. Mateo Alemán.

  • Después de saber cuándo debemos aprovechar una oportunidad, lo más importante es saber cuándo debemos renunciar a una ventaja. Benjamín Disraeli.

  • El hombre que sabe no habla, el hombre que habla no sabe. Lao-Tsé.

  • El hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta. Charles Dickens.

  • El que pretende pasar por sabio entre los necios, pasa por necio entre los sabios. Quintiliano.

  • El que sabe hablar, sabe también cuándo. Arquímedes de Siracusa.

  • El saber y la razón hablan; la ignorancia y el error gritan. Arturo Graff.

  • Es preciso saber lo que se quiere, hay que tener el valor de decirlo y, cuando se dice, es menester tener el coraje de realizarlo. Georges Clemenceau.

  • Hay cosas que para saberlas no basta haberlas aprendido. Lucio Anneo Séneca.

  • Hay ciertamente dos cosas diferentes, saber y creer que se sabe. La ciencia consiste en saber, en creer que se sabe esta la ignorancia. Hipócrates.

  • La raíz escondida no pide premio alguno por llenar de frutos las ramas. R. Rabindranath Tagore.

  • Lo más importante es saber con qué espíritu llegas, no dónde llegas. Lucio Anneo Séneca

  • Lo más importante en este mundo, no es saber dónde estás, sino hacia dónde vas. Johann Wolfang von Goethe.

  • Lo que no se sabe, es como si no existiera. Jacinto Benavente.

  • Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo. Lucio Anneo Séneca.

  • Los que saben no hablan. Los que hablan no saben. El sabio enseña a través de sus actos, no de sus palabras.

  • Los problemas son oportunidades para demostrar lo que se sabe. Duke Ellington.

  • Ningún descubrimiento se haría ya si nos contentásemos con lo que sabemos. Lucio Anneo Séneca.

  • No basta saber dónde está el tesoro. Hace falta trabajar para sacarlo. Francisco de Quevedo y Villegas.

  • No basta saber, se debe también aplicar; no es suficiente querer, se debe también hacer. Johann Wolfang von Goethe.

  • No menosprecies lo que sabes. Martín Breton.

  • No sabe más el que más cosas sabe, sino el que sabe las que más importan. Bernardino Rebolledo.

  • Nunca hagas apuestas. Si sabes que has de ganar al otro, eres un tramposo. Y si no lo sabes, eres un tonto.

  • Para cambiar es necesario saber; para saber hay que aprender; y para aprender hay que hacer grandes sacrificios. Samuel Aun Weor.

  • Quien sabe de dolor, sabe de vida. No os espante el sufrimiento, ofrecerlo. Víctor Corcoba Herrero.

  • No es suficiente saber, hay que saber aplicar lo que uno sabe; no es suficiente querer, hay que saber realizar lo que uno quiere. Johann Wolfgang von Goethe.

  • Para saber hablar, tres cosas son precisas: saber pensar, saber escuchar y saber callar.

  • Qué poco sabemos de lo que somos; y menos aún de lo que seremos. Lord Byron.

  • Quien en verdad sabe de qué habla, no encuentra razón para levantar la voz. Leonardo Da Vinci

  • Quien sabe de dolor, lo sabe todo. Dante Alighieri.

  • Sabed que la virtud de la paciencia es la que nos asegura la mayor perfección. San Francisco de Sales

  • Sabemos lo que somos, pero no lo que podemos ser. William Shakespeare.

  • Saber es acordarse. Aristóteles.

  • Saber es saber que no sabes nada, ese es el significado de la verdadera sabiduría. Confucio.

  • Saber escoger el tiempo es ahorrar tiempo. Anónimo.

  • Saber lo que uno sabe y saber lo que uno sabe que no sabe es la característica de uno que sabe. Confucio.

  • Saber más que los otros es fácil. Lo difícil es saber algo mejor que los otros. Lucio Anneo Séneca

  • Saber que no se sabe constituye, tal vez, el más difícil y delicado saber. José Ortega y Gasset

  • Saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe: sabiduría. Jean Baptiste Alphonse Karr.

  • Saber, y saberlo demostrar, es valer dos veces. Baltasar Gracián y Morales.

  • Si eres sabio, sé alegre. Marcial.

  • Si te parece que sabes mucho y entiendes muy bien, ten por cierto que es mucho más lo que ignoras. Tomás de Kempis.

  • Sin saber el poder de las palabras, es imposible conocer al hombre.

  • Un hombre sabio es aquel que no sufre por las cosas que no tiene, sino que disfruta de las que sí posee. George Eliott.

PENSAR:

Los adultos apenas sospechan hasta qué punto están prisioneros del espíritu técnico que domina nuestro tiempo…Y todavía ven menos que la reducción de su relación con el mundo a una forma de observación singularmente angosta, no es el resultado de una maquinación del hombre, sino la consecuencia de un destino histórico.  Medardod Boss.

Hemos discernido nuestro aparato anímico sobre todo como un medio que ha recibido el encargo de dominar excitaciones que en caso contrario provocarían sensaciones penosas o efectos patógenos.  La elaboración psíquica [pensamiento, reflexión, discernimiento] presta un extraordinario servicio al desvío interno de excitaciones no susceptibles de descarga directa al exterior, o bien cuya descarga directa sería indeseable por el momento.  S. Freud.

El auténtico problema no es si las máquinas piensan, sino si los hombres piensan. B. Frederic Skinner.

Rectitud, verdad, grandes hazañas, imperio, religión, heroísmo y prosperidad, el pasado y el futuro, residen en la fuerza sobrepujante de la mente  Rabindranath Tagore.

Para Gurdjieff la mayor tragedia del hombre moderno es la esclavitud interior. John G. Bennett.

Argumento: el último recurso de un pensamiento vacío. Anónimo.

No es cosa sencilla tener una capacidad sensitiva bien definida, esto es señal de adiestramiento, aptitud y hábito. Anónimo.

El librepensador osado, al demoledor, al que rechaza toda ley y toda tradición le maldicen unos y otros, le aplauden, pero le admiran todos. Miguel de Unamuno.

Debemos abandonar la idea de que la psiquis es algo relacionado de alguna forma con el cerebro (hay comportamiento inteligente de organismos inferiores que no tienen cerebro).  C. G. Jung.

Consigna: pensar de otra manera. Actualmente pensar de otra manera es la condición misma de la posibilidad para la creación de libertad. M. Foucault.

Haciéndote gustar a estos y aquellos sabios, hasta que tu propia y exclusiva manera de pensar nazca. Platón.

Si el pensamiento corrompe el lenguaje, también éste puede corromper el pensamiento. George Orwell.

A fuerza de bloquear las formaciones de gestalts [formas] espontáneas la gente no se siente bien. Catherine Dreyfus.

Un ejercicio físico bien dosificado, una respiración bien controlada, permiten pasar armoniosamente de una idea a otra, de un movimiento a otro.   Lo mismo ocurre con los sonidos: escuchamos una música que nos gusta, luego otra que nos gusta de manera diferente.  En una fracción de segundo percibimos que las dos frecuencias no concuerdan.  El paso de un estado a otro ha de ser complementario.  La transición es necesaria. Jerome Camilly y Jacques Normand.

La etapa siguiente permite hacer desaparecer un poco la rigidez del razonamiento….Uno se niega a seguir analizando detalladamente por el solo placer de ver funcionar su propia mecánica intelectual…Uno se esmera por sentir despojándose de esos a priori que entorpecen el menor sistema de pensamiento. Jerome Camilly y Jacques Normand.

Según un estudio de la Universidad de Minnessota, al contrario que las mujeres, los hombres suelen procesar los pensamientos uno por uno.  Almudena Alameda.

Arthur Koestler sugirió que el neocórtex y el hipotálamo, así como el cerebro nuevo y el viejo, no están sincronizados, y que esta dicotomía puede explicar el conflicto crónico entre el pensamiento racional y las creencias irracionales, la consiguiente vena paranoica en nuestra historia, el contraste entre las curvas de crecimiento de la ciencia y de la ética.  David Bohm.

 

 

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