Sábado, 24 de Febrero de 2018

 No soy tan tonto como para dar consejos sobre lo que yo sé. Película La maravillosa aventura de Ernest Bliss.

El tiempo vuela a veces como un pájaro, y a veces se arrastra como un caracol. Pero la mayor felicidad del hombre sobreviene cuando no se advierte si su paso es raudo [rápido] o moroso [lento]. Ivan Turgueniev.

No eres la charla que oyes en tu cabeza. Eres el ser que escucha esa charla. J. Krishnamurti.

Madurar para el sufrimiento y la muerte es la tarea de la vejez. Entusiasmarse, vibrar, excitarse, es el talante de la juventud.  Una y otra pueden estimarse mutuamente y hacer amistad, pero hablan lenguajes diferentes. Hermann Hess.

Convertirse en dios es solamente ser libre en esta tierra, no servir a un ser inmortal. Es sobre todo, por supuesto, sacar todas las consecuencias de esta dolorosa independencia. Si Dios existe, todo depende de él y contra su voluntad nada podemos. Si no existe, todo depende de nosotros. Albert Camus.

La vida es una lucha  sin cuartel pero debe ser maravilloso vivir ignorándolo. Película El trompetista.

La confianza siempre es relativa. Película El trompetista.

La gente consume la mitad de su vida buscando seguridad, usted ha resuelto ese problema tocando la trompeta. Película El trompetista.

Las cosas alucinantes ocurren desde dentro. Anónimo.

La vida es imposible sin ilusiones. José Ortega y Gasset.

Hay pocas personas que saben crear un cielo en la tierra y usted es una de ellas.  Película La mujer del obispo.

Las sonrisas excavan los canales para las lágrimas futuras. Lord Byron.

El placer es la salsa de los negocios. Película El ídolo de Nueva York.

Se necesita un gran conocimiento sólo para darse cuenta de la enormidad de la propia ignorancia. Thomas Sowell.

Nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida. Pablo Neruda.

El sentimiento colma las lagunas de la ignorancia. E. Godin.

RENÉ DESCARTES:

  • Todo lo complejo puede dividirse en partes simples.

  • Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas.

  • Sería absurdo que nosotros, cosas finitas, tratáramos de determinar las cosas infinitas.

  • Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro.

  • Apenas hay algo dicho por uno cuyo opuesto no sea afirmado.

  • La razón y el juicio es la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales.

  • Es prudente no fiarse por entero de quienes nos han engañado una vez.

  • La filosofía es la que nos distingue de los salvajes y bárbaros; las naciones son tanto más civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres.

  • Despréndete de todas las impresiones de los sentidos y de la imaginación y no te fíes sino de la razón.

  • Duerma yo o esté despierto, dos más tres serán siempre cinco, y el cuadrado no tendrá más que cuatro lados.

  •  Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados sin tratar de abrirlos jamás.

  •  Mejor que buscar la verdad sin método es no pensar nunca en ella, porque los estudios desordenados y las meditaciones oscuras turban las luces naturales de la razón y ciegan la inteligencia.

  • Muchas veces sucede que no hay tanta perfección en las obras compuestas de varios trozos y hechas por las manos de muchos maestros como en aquellas en que uno solo ha trabajado.

  • Por método entiendo aquellas reglas ciertas y fáciles cuya rigurosa observación impide que se suponga verdadero lo falso, y hace que sin consumirse en esfuerzos inútiles y aumentando gradualmente su ciencia el espíritu llegue al verdadero conocimiento de todas las cosas accesibles a la inteligencia humana.

  • No admitas jamás cosa alguna como verdad sin haber conocido con evidencia que así era; es decir, evitar con sumo cuidado la precipitación y la prevención, y no admitir en mis juicios nada más que lo se presente tan clara y distintivamente a mi espíritu, que no tuviese motivo alguno para ponerlo en duda.

  • Un estado es mejor gobernado si tiene pocas leyes y esas leyes son minuciosamente observadas.

  • La multitud de leyes frecuentemente presta excusas a los vicios.

  • La primera máxima fue nunca aceptar algo real hasta haberla conocido de tal forma que no dudara de ella.

  • No hay alma, por poco noble que sea, que permanezca tan aferrada a los objetos de los sentidos que, a veces, no se aparte de ellos para desear un bien mayor.

  • No hay espíritu por necio y grosero que sea incapaz de adquirir las más altas virtudes si se le conduce como es menester.

  • No basta con tener buen ingenio, lo principal es aplicarlo bien.

  • Leer un libro enseña más que hablar con su autor, porque el autor, en el libro, solo ha puesto sus mejores pensamientos.

  • Las mentes más grandes son capaces de los mayores vicios, así como de las mayores virtudes.

  • Para saber lo que la gente realmente piensa presta atención a lo que hacen en lugar de a lo que dicen.

  • No ser útil a nadie equivale a no valer nada.

  • Cada vez que me han ofendido, trato de elevar mi alma tan alto que el delito no pueda alcanzarme.

  • Dos cosas contribuyen a avanzar: ir más deprisa que los otros, o ir por el buen camino.

  • Los malos libros provocan malas costumbres y las malas costumbres provocan buenos libros.

  • El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interna que es la más dulce de las pasiones.

  • Mejor es modificar nuestros deseos que la ordenación del mundo.

  • Conducir con orden mis pensamientos, empezando por los objetos más simples y más fáciles de conocer, para ascender poco a poco, gradualmente, hasta el conocimiento de los más complejos, y suponiendo incluso un orden entre ellos.

  • He cometido todos los errores que se podían cometer y sin embargo nunca he dejado de esforzarme.

  • Mi objetivo no es enseñar el método que todo el mundo debería seguir para utilizar bien la razón, sino únicamente mostrar como he tratado de utilizar bien la mía.

  • Los números perfectos así como los hombros perfectos son muy escasos.

  • El buen sentido es la cosa mejor repartida del mundo, puesto que cada uno piensa estar tan bien provisto de él que, incluso aquellos que son más difíciles de contentar en otra cosa cualquiera, no acostumbran a desear más de lo que tienen.

  • La duda sistemática como principio del conocimiento.

  • El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba siendo extranjero en su propio país.

  • La lectura es una conversación con los hombres más ilustres de los siglos pasados.

  • La alegría que nace del bien es seria, mientras que la nace del mal va acompañada de risas y burlas.

  • Con frecuencia una falsa alegría vale más que una tristeza cuya causa es verdadera.

  • La principal perfección del hombre consiste en tener libre arbitrio, que es lo le hace digno de alabanza o censura.

  • En cuanto a la lógica, sus silogismos más bien sirven para explicar a otros las cosas ya sabidas que para aprender.

  • Es suficiente juzgar bien para hacer bien, y juzgar lo mejor posible para obrar también de la mejor manera.

  • Si no está en nuestro poder el discernir las mejores opiniones, debemos seguir las más probables.

  • Los más generosos acostumbran a ser los más humildes.

  • No quiero ni siquiera saber si antes de mí hubo otro hombre.

  • La verdadera inteligencia consiste en descubrir la inteligencia ajena.

  • Para mejorar nuestro conocimiento debemos aprender menos y contemplar más.

  • La naturaleza aborrece el vacío.

  • El mayor bien que puede existir en un Estado es el de tener verdaderos filósofos.

  • Me presento disfrazado.

  • Abrigamos una multitud de prejuicios si no nos decidimos a dudar, alguna vez, de todas las cosas en que encontremos la menor sospecha de incertidumbre.

  • Mi único deseo es conocer el mundo y las comedias que en él se representan.

  • Lo poco que he aprendido carece de valor comparado con lo que ignoro y no desespero en aprender.

  • Pensad antes de obrar y no comencéis nada sin haber consultado las circunstancias bien a fondo.

  • La primera máxima de todo ciudadano ha de ser la de obedecer las leyes de su país, y en todas las demás cosas gobernarse según las opiniones más moderadas y más alejadas del exceso.

  • Estoy acostumbrado a dormir y en mis sueños imaginar las mismas cosas que los locos imaginan cuando están despiertos.

  • Ser incapaz de entusiasmo es señal de mediocridad.

  • Eso de haber de abismarse en la incertidumbre y desesperar de la verdad es un triste y miserable refugio contra el error.

  • Los viajes sirven para conocer las costumbres de los distintos pueblos y para despojarse del prejuicio de que sólo en la propia patria se puede vivir de la manera en que uno está acostumbrado.

  • Conviene tener en cuenta que muchas creencias se apoyan en el prejuicio y la tradición.

  • No hay nada tan extraño y tan increíble que no haya sido dicho por un filósofo a otro.

  • Viajar es casi igual que conversar con gentes de otros siglos.

  • No hay nada más antiguo que la verdad.

  • Un optimista puede ver la luz donde no la hay, pero ¿por qué debe el pesimista correr siempre a apagarla?

  • ¿Es lo real cognoscible, racional? ¿No será acaso el universo algo totalmente inaprehensible por la razón humana, algo esencialmente absurdo, irracional, incognoscible?

  • Por fin voy a dedicarme sinceramente y sin reservas a la demolición general de mis opiniones.

  • Es mejor no partir tras una gran búsqueda de la verdad, pues eso solo nos hace sentir miserables.

  • La ley, la medicina y otras ciencias traen riquezas a quienes las persiguen.

  • Cuando escribas sobre lo trascendente, sé transcendentemente claro.

  • Nuestras creencias están basadas en nuestros hábitos más que en cualquier otro conocimiento.

  • La razón no es nada sin la imaginación.

  • Es contrario a la razón decir que hay un lugar de vacío en el que nada existe.

  • Para desarrollar la mente hay que aprender, más que observar.

 

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