Miércoles, 15 de Agosto de 2018

Dejaremos este mundo tan estúpido, tan malo como lo encontramos cuando llegamos allí. Voltaire.

Para andar por el mundo es oportuno llevar una gran provisión de cautela y de indulgencia. Con la primera nos protegemos de daños y pérdidas; con la segunda, de controversias y discusiones. Arthur Schopenhauer.

Puesto que todo lo que existe y sucede para las personas existe directamente siempre sólo en su consciencia y sucede para ella, resulta evidente que lo más esencial es la calidad de la consciencia misma y que en la mayor parte de los casos importa más esa calidad que no las figuras que en ella se representan. Arthur Schopenhauer.

En un grupo grande, orientado a fines prácticos, siempre habrá dos granujas… Arthur Schopenhauer.

Quien quiera sacar el balance de su vida en el aspecto eudemonológico [felicidad] no hará las cuentas basándose en las alegrías que ha disfrutado, sino en los males a que ha escapado. Más aún, la eudemonología ha de empezar enseñando que su propio nombre es un eufemismo y que por ‘vivir felizmente’ ha de entenderse ‘vivir menos infelizmente’, es decir, vivir de manera soportable. En todo caso, la vida no está ahí para ser disfrutada, sino para ser aguantada, sobrellevada. Arthur Schopenhauer.

Es claro lo mucho que nuestra felicidad depende de lo que somos, de nuestra individualidad, mientras que casi siempre tomamos en consideración sólo nuestro destino, o sea, aquello que tenemos o que representamos. Pero el destino puede mejorar; además, si tenemos riqueza interior, no le exigiremos mucho. En cambio, un bobo continuará siendo un bobo y un palurdo continuará siendo un palurdo hasta el final de sus días, aunque se hallase en el Paraíso y rodeado de huríes [en el Islam jóvenes vírgenes]. Arthur Schopenhauer.

Realmente la máxima  tontería es querer transformar este valle de lágrimas en un lugar de placeres y fijarse como meta los goces y las alegrías, como hacen tantos, en vez de la máxima ausencia posible de dolor. Yerra mucho menos quien contempla el mundo con mirada sombría, considerándolo una especie de infierno, y en consecuencia sólo atiende a procurarse en él una habitación resistente al fuego. Arthur Schopenhauer.

Que para nuestra felicidad y nuestros goces lo subjetivo es incomparablemente más esencial que lo objetivo, se confirma en todo: empezando por el hecho de que el mejor cocinero es el hambre, pasando por que el anciano mira con indiferencia a la mujer que para el joven es una diosa, hasta acabar en la vida del genio y del santo. Especialmente la salud tiene una preponderancia tan grande sobre todos los bienes externos que en verdad un mendigo sano es más feliz que un rey enfermo. Arthur Schopenhauer.

La persona más feliz es la que ha llegado, de la manera que haya sido, a admirarse sinceramente a sí misma.  Sólo que los otros no han de provocarle dudas en eso. Arthur Schopenhauer.

La gente que se resiste al cambio no puede resistir cambiar a peor. Regla del criterio amplio.   La ley de Murphy. Arthur Bloch.

Cada uno de nosotros es la persona más rara del mundo según el otro. Ley de Dykstra. La ley de Murphy. Arthur Bloch.

Una pipa proporciona tiempo al sabio para pensar y algo que llevarse a la boca al necio. Paradoja de Trischmann. La ley de Murphy. Arthur Bloch.

Mientras uno no se comprometa, subsistirán dudas, subsistirá la tentación de volverse atrás, la ineficacia. Detrás de todo acto de iniciativa y creación, hay una verdad elemental cuyo desconocimiento acaba con innumerables ideas y espléndidos planes: en el momento en que uno se compromete (…) tal decisión abre las puertas a todo un caudal de acontecimientos, hace que surja a su paso todo tipo de incidentes y encuentros fortuitos, y de ayuda material, que ningún mortal habría soñado encontrar. Sea lo que fuere lo que puedas hacer –o sueñes hacer- empiézalo. La osadía lleva aparejados genio, poder y magia. Empieza ahora mismo. J. W. Goethe.

La creatividad en términos de proceso fisiológico significa curación física, regeneración física. La creatividad en términos emotivos consiste, pues, en establecer, o crear, cambios de actitud mediante la utilización práctica de emociones saludables: emociones cuyos correlatos neurológicos son los que establecen una armonía en el hemisferio intuitivo del cerebro… eso es, pues, la autocuración: un acto creador. Sheila Ostrabnder y Lynn Schroeder.

El sueño se distribuye en varios ciclos, cada uno de los cuales tiene una duración comprendida entre noventa y ciento veinte minutos. Estos ciclos se componen de dos clases de sueño: el sueño lento, cada vez más profundo, con sus estadíos 1,2,3 y 4 y el sueño ‘paradójico’, así llamado porque presenta una actividad eléctrica del córtex tan importante como durante el despertar, que provoca los sueños.  Esta fase onírica de unos veinte minutos, que se presenta por tanto aproximadamente cada noventa minutos, totaliza un 20% de nuestro sueño.  Pero el cerebro es capaz de reducir, aumentar e incluso suprimir esta fase de sueño si nuestro estado general lo justifica.  Así, un hondo cansancio físico propiciará el incremento del sueño lento, más reparador en este aspecto, mientras que una gran fatiga nerviosa ocasionará el aumento del sueño paradójico. Gérard Majax.

Para Michel Jouvet, el juego del cerebro, durante el sueño, con sus infinitas combinaciones de conexiones, utilizaría los acontecimientos adquiridos para, por un lado, dar origen a las invenciones de los sueños y, por otro, preparar nuevas estructuras de pensamiento que permitan comprender nuevos problemas. Gérard Majax.

Dejemos que quien no sabe hacer en esta vida otra cosa que desperdiciar su tiempo, espere la vida eterna. Si uno vive intensamente, llega un momento en el que el sueño es una bendición. Si uno ama intensamente, llega un momento en el que la muerte es una bendición (…).  La vida que deseo es tal que no la soportaría. Es una vida de amor e intensidad, de sufrimiento y creación (…). Cuando uno se ha ganado una buena noche de descanso, bien merece morir. ¿Por qué habría de esperar despertarme? ¿Para hacer lo que no he hecho en el tiempo del que he dispuesto? Todos tenemos mucho más tiempo del que aprovechamos (…). Muchas vidas se corrompen y pierden por la presunción de que la muerte es algo distante e irrelevante (…). Pero uno vive mejor si sabe que tiene una cita con la muerte (…). No hay nada de morboso en pensar y hablar sobre la muerte. Aquellos que menosprecian la honestidad desconocen sus placeres.  Walter Kaufmann.

6 temores básicos (Napoleón Hill):

  • Pobreza.

  • Críticas ajenas.

  • Mala salud.

  • Amor perdido.

  • Vejez.

  • Muerte.

Ley de Kerr-Martin (La ley de Murphy. Arthur Bloch):

  • Cuando tratan de resolver sus propios problemas, los enseñantes son de lo más conservadores.

  • Cuando tratan de resolver problemas ajenos son extremadamente liberales.

El estado de Bodhisattva [persona que busca la iluminación] no se logra con facilidad. Demanda una compasión ilimitada hacia los seres en los seis reinos de la existencia.  Se enseña muy en especial que, antes de formular el voto, el adepto debe tomar la determinación de adquirir seis virtudes (El budismo tibetano. Una guía práctica. John Blofeld:

  • Dana (entrega): total entrega del adepto al cumplimiento de los fines que se propone alcanzar con su voto.

  • Sila (moralidad): restricción y comedimiento…

  • Ksanti (paciencia): ayuda al aspirante a sufrir todos los de nuestros y reveses sin que por ello disminuyan su compasión ni la confianza en el fin propuesto.

  • Virya (celo, empeño): además de vencer ambos obstáculos triunfa también sobre la inacción y la apatía.

  • Dhyana (meditación): para mayor perfección.

  • Prajna: sabiduría.

ESCRITURA Y ESCRITORES:

  • Nada escribe aquel cuyos escritos no se leen. Marcial.

  • Si deseas ser un escritor, escribe. Epicteto.

  • El escritor que quiera saber cómo debe conducirse en relación a la posteridad no tiene más que examinar en los viejos libros qué es lo que le causa agrado y cuáles son las omisiones que más lamenta. Jonathan Swift.

  • Los malos escritores son los que tratan de expresar sus ideas endebles en el lenguaje de los buenos. Lichtenberg.

  • El signo distintivo de un escritor verdaderamente grande es que da expresión a lo que las masas humanas piensan o sienten sin saberlo. El escritor mediocre no hace más que escribir lo que cualquiera hubiera dicho. Lichtenberg.

  • Lo que el escritor pide al lector no es tanto su beneplácito como su atención. Longfellow.

  • Los buenos escritores tienen estas dos cosas de común: prefieren ser comprendidos a ser admirados, y no escriben para el lector demasiado astuto y demasiado crítico. F. Nietzsche.

  • El autor que ha alcanzado fama corre el mismo peligro de verla disminuir, tanto si sigue escribiendo como si deja de hacerlo. Samuel Johnson.

  • El hombre que se ha sentido escritor una vez será escritor toda su vida. David Hume.

  • El mayor infortunio del hombre de letras no es quizá el hecho de ser víctima de las intrigas y la envidia de sus colegas y el verse despreciado por los hombres poderosos, sino el verse juzgado por los necios. Voltaire.

  • Los escritores pueden dividirse en tres clases: estrellas errantes, planetas y estrellas fijas. A. Schopenhauer.

  • Los hombres escriben en pro o en contra de algo, en pro o en contra de una idea, en pro o en contra de un partido; pero las mujeres escriben siempre en pro o en contra de un hombre determinado, o, para ser más exactos, a causa de determinado hombre. Enrique Heine.

  • Un buen escritor posee no sólo su propia inteligencia, sino también la de sus amigos. F. Nietzsche.

  • Si quieres ser leído más de una vez, no vaciles en borrar a menudo. Horacio.

  • El que ha encontrado un tema adecuado a sus facultades no dejará nunca de encontrar palabras elocuentes y una expresión lúcida. Horacio.

  • El conocimiento de los hombres y de las costumbres es el primer principio y el principal manantial del bien escribir. Horacio.

  • El deseo de escribir aumenta a medida que se escribe. Erasmo.

  • Una de las mayores tentaciones del demonio es ponerle a un hombre en el entendimiento que puede componer e imprimir un libro con que gane tanta fama como dineros y tantos dineros como fama. Cervantes.

  • La gloria o el mérito de ciertos hombres consiste en escribir bien. La de otros en no escribir nada. La Bruyère.

  • Todo lo que se escribe es bueno, salvo aquello que aburre. Voltaire.

  • Escribir bien es poseer al mismo tiempo inteligencia, alma y gusto. Buffon.

  • Escribiendo se aprende a escribir. Proverbio latino.

  • La palabra hablada perece; la palabra escrita perdura. Proverbio latino.

  • El buen estilo debe ser, ante todo, claro. Aristóteles.

  • Un buen estilo debe tener un aire de novedad y al mismo tiempo ocultar su arte. Aristóteles.

  • Debe ponerse cuidado, no en que el lector pueda comprender, sino en que tenga que comprender. Quintiliano.

  • El estilo es el hombre. Buffon.

  • Cuando encontramos un estilo natural nos produce siempre deleite y sorpresa, pues esperábamos ver a un escritor y nos hemos encontrado con un hombre. Blaise Pascal.

  • El que quiera escribir bien debe seguir este consejo de Aristóteles: hablar como habla la mayoría de la gente y pensar como los hombres sabios. Roger Ascham.

  • Lo que se concibe con claridad se expresa claramente, y las palabras fluyen con facilidad. Boileau.

  • Las cosas grandes deben ser dichas con sencillez: el énfasis las estropea. La Bruyère.

  • El estilo del hombre forma tanta parte de él como su rostro, su cuerpo o el ritmo de su pulso. Fenelon.

  • El hombre que escribe bien, escribe, no como los demás, sino como él mismo. Montesquieu.

  • Antes de ponerme a escribir una novela leo durante algunos días el Código Civil para formarme el estilo. Stendhal.

  • Quisiera que todos los cursos de literatura yaciesen en el fondo del océano. Stendhal.

  • La oscuridad y la afectación son los defectos más grandes del estilo. Macaulay.

  • El estilo es la fisonomía de la mente. Schopenhauer.

  • El secreto del estilo de los grandes escritores griegos y romanos consiste en que es la perfección del buen sentido. J. Stuart Mill.

  • El estilo que no refleja la plenitud de la individualidad de un hombre carece de significación o de valor. J. G. Holland.

  • La misión del novelista no es relatar grandes acontecimientos, sino hacer interesantes los pequeños. Schopenhauer.

PERDÓN:

  • Los hombres instruidos se purifican por el perdón de las ofensas, por las limosnas y por la oración; la inteligencia se purifica por el saber. Leyes de Manú.

  • El perdón nace del alma generosa. Maquiavelo.

  • Hay tan profundo, tan infalible placer en perdonar, que no es mucho precio el dolor del pecado. Luis Fernández Ardavín.

  • Perjudica al justo quien perdona al malvado. Vicenzo Monti.

  • El necio aplica todas sus energías a la venganza; el perdón es la venganza de la sabiduría. Christian Wernicke.

  • Ama la verdad, mas perdona el error. Voltaire.

  • Debes perdonar al humilde, y hacer guerra al soberbio. Publio Virgilio Marón.

  • El perdón nos hace superiores a los que nos injurian. Napoleón.

  • Perdonar y olvidar quiere decir arrojar por la ventana una preciosa experiencia lograda. A. Schopenhauer.

  • Nunca se perdona bastante, pero se olvida demasiado. Madame de Swetchine.

  • No permanezcas ocioso; procura que la envidia no te haga nunca desgraciado; el perdón es la mejor venganza. Pítaco de Mitiline.

  • Las primeras palabras que la nodriza del hijo de un rey debe enseñarle son: yo perdono. W. Shakespeare.

  • Perdona siempre a los demás; pero no a ti mismo. Séneca.

  • Solamente los espíritus valerosos saben la manera de perdonar. Un ser vil no perdona nunca; no está en su naturaleza. Lawrence Sterne.

  • El sabio sabe perdonar y escucha con resignación al rencoroso haciéndolo partícipe de su magnanimidad. Samuel Aun Weor.

  • Sé como sándalo que perfuma el hacha que le hiere. Mucharrid Saad.

  • Perdonar sinceramente y de buena fe, perdonar sin reservas: he aquí la prueba más dura a que puede ser sometido el amor. Louis Bourdaloue.

  • Perdona a quien da un paso en falso; piensa en que tú también puedes tropezar. Johann Michel Friederich.

  • La tontería que nosotros hubiéramos cometido es la que menos perdonamos al prójimo. Joseph Roux.

  • Se puede ser cruel al perdonar, y misericordioso al castigar. San Agustín.

  • Es humano equivocarse; pero también es humano perdonar. Plauto.

  • Perdonar a nuestros enemigos constituye una bellísima manera de vengarse, a la vez que un rápido triunfo cesáreo conquistado sin apelar a la violencia. Thomnas Browne.

  • El que es más generoso no suele tener necesidad de perdonar, porque está siempre dispuesto a comprenderlo todo y es inaccesible a la ofensa que supone el perdón. Gregorio Marañón.

  • Perdonando demasiado al que yerra, se comete injusticia con el que no yerra. Baldassare Gastilglione.

  • Al gran corazón se le conoce en que perdona; el vencedor que perdona vence dos veces. Cayo Pretonio Arbiter.

  • El ofendido perdona, pero el ofensor jamás. Filipo Pananti.

  • El que más ama más perdona. Amado Nervo.

  • Es común que quienes se perdonan demasiado son más rigurosos con los demás. San Francisco de Sales.

  • El hombre perdona y olvida; la mujer perdona solamente. Madame Darlene.

  • Perdonamos fácilmente a nuestros amigos los defectos que en nada nos afectan. La Rochefoucauld.

  • Las virtudes de la fortuna no perdonan a nada ni nadie; todo lo entierran en una fosa común. Edward Gibbon.

  • Nos lo perdonamos todo a nosotros mismos, nada perdonamos a los demás. La Fontaine.

  • Lo que no puedes, de fijo te será perdonado; pero lo que no quieres, jamás. Henrik Ibsen.

  • Se perdona fácilmente a quien no tiene fuerza para castigar. Filipo Pananti.

 

 

 

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