Martes, 4 de Diciembre de 2018

AUTODESARROLLO:

Los carpinteros dan forma a la madera, los flecheros dan forma a las flechas, los sabios se dan forma a sí mismos. Buda.

El que ha llegado tan lejos que ya no se confunde, ha dejado también de trabajar. Maurice Rostand.

La vida interior necesita una casa confortable y una buena cocina. D. H. Lawrence.

Desde luego, para hacerse ricos y famosos, los individuos deben mostrarse muy activos en el sentido de estar ocupados, pero no en el sentido de nacer dentro de sí mismos. Erich Fromm.

La evolución del hombre es el resultado del crecimiento y desarrollo interior individual; tal apertura interior es la meta de todas las religiones, de todos los caminos pero requiere un conocimiento directo y preciso que sólo se puede adquirir con la ayuda de algún guía con experiencia y a través de un prolongado estudio de sí y del trabajo sobre sí mismo. George Ivanovich Gurdjieff.

Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los planos superiores: Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar.  Buda.

MODELOS A SEGUIR: una cosa es seguir modelos y otra clonar modelos. La clonación sería una especie de imitación y reproducción superficial de otro, que sí se opondría a ser uno mismo. Pero el sano seguir modelos supone descubrir la plenitud humana que otros han alcanzado, y -alentado por la realización de otros- buscar mi propia plenitud sin conformarme con mediocridades. Pedro Manglano.

El cerebro pensante dice ‘yo puedo’, pero el sensible dice ‘yo no puedo’.  Esta es la afirmación y la negación que constituyen la relación del trabajo en uno mismo. John G. Bennett.

Es el mayor descubierto de la vida, el tesoro más preciado: la conciencia. Sin ella te sumes en la oscuridad, en el miedo, y tú mismo seguirás creando nuevos miedos, sin parar. Vivirás con miedo, morirás con miedo y no podrás ni siquiera probar la libertad. Poseías ese potencial todo el tiempo; podrías haberlo reivindicado, pero no lo hiciste. La responsabilidad es únicamente tuya.  Osho.

Mientras hay vida, nada coincide consigo mismo. Todo es sucesión.  Salvador Pániker.

El progreso espiritual del aspirante se mide con el grado en el que logra tranquilidad interior. Swami Sivananda.

Construye una personalidad única, desarrolla un juicio propio, piensa en las cosas por tu cuenta. Wolfgang Ketterle.

Las heridas son una parte fundamental de la vida, y a menos que uno esté herido de alguna forma, jamás se hará hombre.  Paul Auster.

El hombre asciende de las tinieblas al ideal. Victor Hugo.

Vivir en Utopia

Únete a la batalla,
en la que ningún hombre fracasa,
porque aunque desaparezca o muera,
sus actos prevalecerán.

William Morris.

Lo más bello del genio se queda en la oscuridad: me refiero al espectáculo de esa fuerza que emplea, no en la creación de sus obras, sino en el desenvolvimiento de sí mismo, como obra, es decir, en el dominio de sí mismo, en la purificación de su fantasía, en el orden y en la elección de las inspiraciones y en las tareas que sobrevengan. F. Nietzsche.

Me acordé de épocas pasadas. Mi periodo de crecimiento  (…) ¿cuándo había terminado? (…) Ahora me encontraba en un circuito cerrado. Dando vueltas y más vueltas. Sin poder dejar de hacerlo, aun sabiendo que no iba a ninguna parte. No podía evitarlo. Si paraba, no podría sobrevivir.  Haruki Murakami

Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro. Santiago Ramón y Cajal.

Las personas autosatisfechas no son capaces de desarrollarse. Adèle Bloch-Bauer.

Ningún sector de la vida es tan exiguo e insignificante que no ofrezca espacio a las aspiraciones artísticas. Egon Schiele.

La mayoría de los hombres, por mera ignorancia y error, están tan preocupados con los artificiales cuidados e innecesarios trabajos rudos de la vida, que no pueden cobrar sus mejores frutos. Sus dedos, de tanto trabajar, son demasiado torpes y tiemblan demasiado. Realmente el jornalero no tiene tiempo libre para vivir con verdadera integridad todos los días; no le es permitido mantener las relaciones más humanas con los hombres, por que su trabajo seria despreciado en el mercado. No tiene tiempo de ser otra cosa que una máquina.  Henry David Thoreau.

Actuemos como quisiéramos ser y llegaremos a serlo. Soledad Miranda.

Ahora debe aprender a enfrentarse a su vida y tener el coraje de decir: Así lo elegí. El espíritu de un hombre se construye en función de sus decisiones. Película El día que Nietzsche lloró.

El autodescubrimiento es esencial para que un niño se convierta en hombre. Película Dany the dog.

El hombre nace para que un día nazca un hombre mejor. La madre. Máximo Gorki.

Fernando González Ochoa:

  • Si no nos remordiera, no ascenderíamos. El dolor es acicate. Sentir remordimiento equivale a odiarse, a estar descontento.

  • Mientras que nosotros tenemos aspecto de promesa, de obra comenzada, de esbozo. Como animal, es detestable el hombre. El remordimiento comprueba que somos futuros diosecitos, o sea, herederos del reino.

  • Lo primero es conocerse, y lo segundo, cultivarse. Nuestra individualidad es nuestro huerto, y la personalidad es nuestro fruto. Individualidad es la obra posible que está en cada hombre en forma de instintos, facilidades, habilidades, tendencias; todo ello proviene de la herencia, el medio, la sociedad. Individualidad es lo que está encerrado en nosotros y que puede manifestarse o no, así como en la envoltura del capullo está la semilla, el árbol y los frutos.

ANTONIO BLAY:  

  • La persona es víctima de lo que no ha desarrollado (energía, afectividad, e inteligencia).

  • Para saber qué es lo que falta por desarrollar, no hay más que ver qué es lo que nos hace sufrir en la vida diaria.

Lucio Anneo SÉNECA: 

La vida entera del hombre no es otra cosa que un camino hacia la muerte.

El camino de la tierra al cielo no es blando.

Mayor soy y para mayores cosas he nacido que para ser esclavo de mi cuerpo.

El constante peligro se torna en placer [te acostumbras].

Tuyo haces el vicio que a tu amigo disimulas.

Las costumbres de los filósofos no están conformes con sus preceptos; pero si no viven como enseñan, enseñan cómo

se debe vivir.

Dondequiera que se encuentre un hombre se puede hacer un beneficio.

Fiarse de todo el mundo y no fiarse de nadie son dos vicios: pero en el uno se encuentra más virtud, y en el otro más

seguridad.

Para el hombre ocupado no hay día largo.

Parte de la curación está en la voluntad de sanar.

Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.

Todo poder excesivo dura poco.

Muchas veces es valor el conservar la vida.

Estar en ocio muy prolongado, no es reposo, es pereza.

El lenguaje de la verdad es sencillo.

Sabe que cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo.

El fuego prueba el oro; la miseria los hombres fuertes.

El lenguaje de la verdad debe ser simple y sin artificios.

Muy pocos aciertan antes de errar.

Los deseos de nuestra vida forman una cadena cuyos eslabones son las esperanzas.

No hay nadie menos afortunado que el hombre a quien la adversidad olvida, pues no tiene oportunidad de ponerse a

prueba.

Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado, lo que ya está determinado. Entonces como hay

azar y como hay destino, filosofemos.

La recompensa de una buena acción es haberla hecho.

Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad.

Para saber algo, no basta con haberlo aprendido.

Cabalgar, viajar y cambiar de lugar recrean el ánimo.

Lo que has de decir, antes de decirlo a otro, dítelo a ti mismo.

No es porque las cosas sean difíciles por lo que no nos atrevemos; sino que por no atrevernos ellas se hacen arduas.

Quien da pronto, da dos veces.

Es rey quien nada teme, es rey quien nada desea; y todos podemos darnos ese reino.

El tiempo descubre la verdad.

Sin estudiar enferma el alma.

Las obras se tienen medio terminadas cuando se han comenzado bien.

Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos.

Los hombres aman sus vicios y al mismo tiempo los odian.

Los vicios que se manifiestan son los más ligeros: los peligrosos son aquellos que se esconden bajo la virtud.

Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones.

El poder y el despotismo duran poco.

Si os sujetáis a la naturaleza, nunca seréis pobres; si os sujetáis a la opinión, nunca seréis ricos.

La voluntad es la que da valor a las cosas pequeñas.

La armonía total de este mundo está formada por una natural aglomeración de discordancias.

El pobre carece de muchas cosas; pero el avaro, carece de todo.

Roguemos fuerza a nuestra misma desesperación.

Una era construye ciudades. Una hora las destruye.

El azar tiene mucho poder sobre nosotros, ya que si vivimos es por el azar.

Desdichado el que por tal se tiene.

Nada es tan bajo y vil como el ser altivo con el humilde.

Menos camino hay de la virtud a los vicios que de los vicios a la virtud.

Lo necesario, aunque cueste sólo un céntimo, es caro.

Merece salir engañado el que al hacer un beneficio cuenta con la recompensa.

El camino más breve para enriquecerse es menospreciar las riquezas.

Igual virtud es moderarse en el gozo que moderarse en el dolor.

Todas las cosas nos son ajenas; sólo el tiempo es nuestro.

Pobre no es el que tiene poco sino el que mucho desea.

Desgraciado todo aquel que se angustia por el porvenir.

Enseñando se aprende.

Por muy elevado que la fortuna haya puesto a un hombre, siempre ha necesitado un amigo.

Si estás libre de enemigos porque a nadie hiciste injuria, no faltarán otros que lo sean por envidia.

La vida no es el bien ni el mal, sino simplemente el escenario del bien y del mal.

En lugar más bajo estarás más seguro.

Tenemos los vicios ajenos delante de los ojos y los propios a la espalda.

La felicidad es no necesitarla.

El valor languidece cuando no tiene rivales.

No se debe imitar a uno solo, aunque sea el más sabio.

La juventud debe acumular; la vejez, usar.

Estudia no para saber algo más sino para saber algo mejor.

Muy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo.

No hay viento favorable para el que no sabe dónde va.

La virtud está en hacer beneficios que sin duda no van a ser correspondidos.

La lealtad constituye el más sagrado bien del corazón humano.

Vive con los hombres como si Dios te mirase; habla con Dios como si los hombres te oyesen.

No tengamos envidia de los que están encaramados, porque lo que nos parece altura es despeñadero.

Lo que la razón no consigue, lo alcanza a menudo el tiempo.

La avaricia es como la llama, la violencia de la cual aumenta en proporción al incendio que produce.

El hombre, ese ser tan débil, ha recibido de la naturaleza dos cosas que deberían hacer de él el más fuerte de los

animales: la razón y la sociabilidad.

El mayor vicio es cambiar de vicios.

No podemos evitar las pasiones, pero sí vencerlas.

La naturaleza nos da el germen de la ciencia, pero no la ciencia. Ésta debemos procurárnosla con el estudio.

El que puede soportar con firmeza las grandes ofensas puede también vengarlas.

La palabra es el índice del pensamiento.

A la opinión y fama démosles su lugar debido; que no pretendan guiarnos, sino que nos sigan.

El Sol luce incluso para los malvados.

Mi nacimiento no me vincula a un único rincón. El mundo entero es mi patria.

El que pide con timidez invita a negar.

Nuestro defecto es aprender más por la escuela que por la vida.

Una cosa es amar la sabiduría y otra haberla conseguido.

Al que tiene el poder le impide hacer muchas cosas el amor a los suyos; se es más libre contra los que están

enfurecidos.

Siempre es peor al día siguiente.

Lo que de raíz se aprende nunca del todo se olvida.

Nunca será feliz aquel a quien atormente el que es más feliz que él.

Cuanto mayor es la prosperidad, tanto menos se debe confiar en ella.

La llaga del amor, quien la sana, la hace.

La más grande infelicidad es ser presa del temor cuando ya nada queda que esperar.

No existe ningún gran genio sin un toque de demencia.

Al comienzo fueron vicios, hoy son costumbres.

El que tenga mucho poder, úselo suavemente.

Los espíritus fuertes disfrutan de las adversidades como los soldados intrépidos triunfan en las guerras.

Quien pretende llegar a un sitio determinado, emprenda un solo camino y déjese de tantear muchos a un tiempo. Pues

esto último no es caminar, sino vagar.

Procuremos olvidar lo que traído a la memoria nos entristece.

El que teme es un esclavo.

Quien se aflige antes de tiempo, se aflige más de lo necesario.

¡Cuán mezquina inocencia la del que se contenta con ser bueno según la ley!

Decir lo que sentimos, sentir lo que decimos, concordar las palabras con la mente.

Echarás de menos los males a los que hoy buscas remedio.

La naturaleza nos ha dado las semillas del conocimiento, no el conocimiento mismo.

El mejor límite para el dinero es el que no permite caer en la pobreza ni alejarse mucho de ella.

El favor consiste no en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.

Vencer sin peligro es ganar sin gloria.

Los hombres cuando enseñan, aprenden.

Cuando no se puede corregir algo, lo mejor es saberlo sufrir.

El galardón de las buenas obras es haberlas hecho. No hay otro premio digno.

Nada es más contrario a la curación que el cambiar frecuentemente de remedios.

Nadie puede ganar sin que otro pierda.

Tiénese por virtud la maldad que sale bien.

Si la cólera no se contiene nos hará más daño que la injuria que la provocó.

Jamás se inventaría nada si todos no sintiéramos satisfechos con las cosas descubiertas.

En obligación nos pone de dar el haber ya dado.

No hay más calma que la engendrada por la razón.

Es tan grande el placer que se experimenta al encontrar un hombre agradecido que vale la pena de arriesgarse a hacer

un ingrato.

Procura en tus estudios no saber más que los otros, sino saberlo mejor.

Nadie puede considerarse libre si es esclavo de su propia carne.

No hay su día sin su pena.

Sufrimos más por nuestras opiniones que por los acontecimientos mismos.

Al hombre sabio no se le puede injuriar.

La embriaguez no es más que locura voluntaria.

No hay nada tan amargo como estar largo tiempo pendiente de una promesa.

Ningún árbol es fuerte sin continuos vientos; pues con ellos se fortifican sus raíces.

La pobreza debe ser amada porque te hace demostración de los que te aman.

Es a menudo más conveniente disimular una injuria que vengarla.

La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.

Grandes riquezas, gran esclavitud.

La avaricia arrebata a los demás lo que se niega a sí misma.

No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos.

Todo lo debemos consultar con el amigo, mas primero hay que consultar si lo es.

Forzosamente debe temer a muchos quien es temido por muchos.

En otros tiempos se limitaban a alimentar al cuerpo como a un servidor; hoy se le sirve como a un amo.

La embriaguez no crea los vicios, se limita a ponerlos en evidencia.

Si me ofreciesen la sabiduría con la condición de guardarla para mí sin comunicarla a nadie, no la querría.

Ningún bien se disfruta sin compañía.

En la adversidad conviene muchas veces tomar un camino atrevido.

El primer arte que deben aprender los que aspiran al poder es el de ser capaces de soportar el odio.

Nadie escribe en su diario los favores recibidos.

Es mucho más importante que te conozcas a ti mismo que darte a conocer a los demás.

Escucha aun a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos.

A los que corren en un laberinto, su misma velocidad los confunde.

En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.

Incierto es el lugar en donde la muerte te espera; espérela, pues, en todo lugar.

Incontenida, la cólera es frecuentemente más dañina que la injuria que la provoca.

El que no quiera vivir sino entre justos, viva en el desierto.

Una esperanza reaviva otra esperanza; una ambición, otra ambición.

La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo.

El trabajo y la lucha llaman siempre a los mejores.

Languidece la virtud sin adversarios.

No os espante la muerte; o extermina o transforma vuestra existencia.

El hombre más poderoso es el que es dueño de sí mismo.

No hay cosa más fuerte que el verdadero amor.

Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.

Considera las contrariedades como un ejercicio.

Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.

No os espante el dolor; o tendrá fin o acabará con vosotros.

No os espante la pobreza; nadie vive tan pobre como nació.

No hay ninguna cosa buena que no tenga su base en la razón.

Forma parte de la curación el deseo de ser curado.

Teméis todas las cosas como mortales y todas las deseáis como inmortales.

La adversidad es ocasión de virtud.

La esclavitud más denigrante es la de ser esclavo de uno mismo.

 

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