Martes, 26 de Junio de 2018

La vida es nueva cada día. Gregorio Marañón.

¡Cuán bueno es vivir, aun malamente! Stephen Philips.

¡La vida pasa, rápida caravana! Detén tu montura y procura ser feliz. Omar Khayyam.

¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos? Friedrich Nietzsche.

¿Qué es la vida eterna sino aceptar el instante que viene y el instante que se va? Cesare Pavese.

¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión; una sombra, una ficción y el mayor bien es pequeño. ¡Que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son! Monólogo de Segismundo en La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca.

A más de uno que dice que la vida es breve, le parece el día demasiado largo. Ch. Friedrich Hebbel.

A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante. Oscar Wilde.

Al brillar un relámpago, nacemos y aún dura su fulgor, cuando morimos: ¡Tan corto es el vivir! Gustavo Adolfo Bécquer.

El júbilo verdadero sólo se adquiere a costa de un dolor vencido. Benjamín Jarnes.

Aprende a vivir y sabrás morir bien. Confucio.

Apresúrate a vivir bien y piensa que cada día es, por sí solo, una vida. Séneca.

Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los cómos. Friedrich Nietzsche.

Así como un día bien empleado nos procura un buen sueño, una vida bien vivida nos proporciona una muerte tranquila. Anatole France.

Para llevar una vida feliz es esencial una cierta capacidad de tolerancia al aburrimiento. La vida de los grandes hombres sólo ha sido emocionante durante unos  pocos minutos trascendentales. Una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de hombres de escasa valía. Bertrand Russell.

Hay tentaciones terribles que requieren valor y fortaleza para caer en ellas. Oscar Wilde.

Dios ha puesto el placer tan cerca del dolor que muchas veces se llora de alegría. George Sand.

Triste puedo estar solo; para estar alegre necesito compañía. Jonathan Swift.

El mundo está lleno de pequeñas alegrías; el arte consiste en saber distinguirlas. Lai Tai-Po.

ARTHUR SCHNITZLER:

  • Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida.

  • Tolerancia significa disculpar los defectos de los demás; tacto, no reparar en ellos.

  • La fuerza del carácter con frecuencia no es más que debilidad de sentimientos.

  • Las despedidas siempre duelen, aun cuando haga tiempo que se ansíen.

  • El mareo es al espacio lo que la impaciencia al tiempo.

  • ¿Has comprendido? ¿Has perdonado? ¿Has olvidado? ¡No te confundas! Lo que pasa es que has dejado de amar.

  • En toda relación erótica, los amantes intuyen siempre la verdad, y sin embargo se empecinan en creerse todas las mentiras.

  • Desde el punto de vista de la economía de las relaciones humanas, es preferible unirse a una persona poco de fiar pero tierna que a una persona fría pero digna de confianza. Contra las personas poco fiables hay un remedio: conocer a los seres humanos; en cambio, la frialdad acaba congelando irremediablemente todo vínculo hasta condenarlo a la esterilidad.

  • La sensualidad nos quería persuadir de que estábamos enamorados, pero la razón se resistía al engaño. Entonces la fantasía brindo su oportuna ayuda.

  • Ni te imaginas cuanta gente te rodea cuando crees estar solo con la mujer a la que amas. Os acompañan muchos hombres de los que no sabes nada, sus amantes pasados, y muchos de los que ni siquiera ella sabe nada, sus amantes futuros.

  • En las relaciones amorosas hay dos fases que se suceden casi sin solución de continuidad: una, en la que después de las discusiones es mejor reconciliarse de inmediato, ya que al fin y al cabo el reencuentro no puede aplazarse demasiado; y otra en la que conviene aprovechar la primera discusión que se tercie como pretexto para la ruptura, ya que esta es inevitable.

  • La tolerancia frente a la intolerancia es el peor de todos los crímenes. Ni siquiera la intolerancia es tan grave.

  • Lo mejor que dos amantes pueden llegar a ser el uno para el otro con el paso del tiempo: sucedáneos de sus sueños o símbolos de sus anhelos.

  • Nuestra intuición de Dios es una prueba insuficiente de su existencia. Hay otra más sólida: nuestra capacidad de dudar de él.

  • Siempre me ha parecido sospechoso que los creyentes contemplen la duda como un defecto del carácter, y que los escépticos vean la fe siempre como un síntoma de pobreza intelectual.

  • La fe y la duda no tienen mucho que ver con el intelecto ni con el carácter. Son estados de espíritu. Por eso no son constantes, y siempre existe una predisposición hacia uno u otro de ellos. La experiencia personal ha convertido a más de un creyente en escéptico y a más de un escéptico en creyente.

  • Creas en lo que creas, sea en la existencia de un ser supremo, en la providencia, en una conciencia, una voluntad, un destino, una justicia celestial, o nada de todo eso, sino en el total absurdo del mundo y la existencia, en cualquier caso estás pensando en Dios.

  • ¿De veras es posible imaginarse un Dios que se limitara a crear la ley de la causalidad, y luego, después de dar el primer impulso para poner en marcha el mundo, dejara sucederse todos los hechos posteriores de manera predeterminada e inevitable? No, no quiso que las cosas fueran tan sencillas: puso en el universo a un rival de la misma categoría, el libre albedrío, que está en todo momento dispuesto a plantar cara a la causalidad, incluso cuando él mismo cree someterse dócilmente a un mandato insondable.

  • Siempre ha habido santos, pero ¿quién está realmente cualificado para canonizarlos?

  • Estamos hechos para concebir lo inconcebible y soportar lo insoportable. Eso es lo que hace nuestra vida tan dolorosa y al tiempo tan inagotablemente rica.

  • Si cultivas con excesivo mimo el jardín secreto de tu alma, puede llegar a hacerse demasiado exuberante, a desbordar el espacio que le corresponde y, poco a poco, a invadir otras regiones de tu alma que no estaban llamadas a vivir en secreto. Y así puede ser que tu alma entera acabe convirtiéndose en un jardín cerrado y, pese a su esplendor y su perfume, sucumba a su propia soledad.

  • En la vida de toda persona aparecen una y otra vez, bajo las figuras más diversas, los tipos que le corresponden: el padre, la madre, el amigo, el traidor, la amiga, la amante.

  • Si te sientes propenso a la reconciliación, pregúntate, ante todo, qué es lo que te ha hecho tan manso: la mala memoria, la comodidad o la cobardía.

  • En un mundo de injusticia, la justicia ha de parecer injusta por necesidad casi matemática.

  • Quién sabe si no será misión de toda comunidad viviente, microbiana o humana, acabar destruyendo el mundo en el que habita, sea un ser humano, sea el universo.

  • Lo que determina el ambiente de un país siempre es por fuerza la política, no la ciencia ni las artes. La política es un proceso continuo, que pende constantemente sobre nuestra cabeza como el horizonte; está ahí, queramos verlo o no, igual que está ahí el clima, aunque no haga frío ni amenace tormenta.

  • La idea es algo tan divino, que tiene derecho a recibir, incluso a exigir sacrificios voluntarios. Pero cuántas veces en el curso de la historia ha sido rebajada a la categoría de ídolo ante cuyo altar se sacrificaban niños inocentes.

  • Toda superioridad física es perecedera, porque está fisiológicamente condenada a agotarse, mientras que la inteligencia se renueva una y otra vez por sí misma. Y por eso al fin ha de imponerse a la violencia, aunque sólo sea por medio de la palabra, nacida inmortal de su seno.

  • La conspiración de los pueblos contra los poderosos es un hecho ocasional; lo normal en el mundo es la conspiración de los poderosos contra los pueblos. Aun durante la guerra más sangrienta, el rey de un país se siente más cercano al rey del país enemigo que a su caballerizo mayor, su primer ministro o su ayuda de cámara, aunque sea inconscientemente.

  • Toda guerra se inicia con los pretextos más nimios, se continúa por motivos de peso y se concluye con las excusas más falaces.

  • El diccionario de la guerra lo han hecho los diplomáticos, los militares y los gobernantes. Deberían corregirlo los que regresan de las trincheras, las viudas, los huérfanos, los médicos y los poetas.

  • El público es más inteligente de lo que él mismo cree, pero no hay que decírselo, porque si no se vuelve aún más impertinente de lo que es de por sí.

  • La política exterior tiene sus dogmas, como la religión; se llaman poder, expansión territorial y prestigio. Pero igual que los devotos de verdad no son los que siguen al pie de la letra las escrituras, no se encontrará a los mejores patriotas entre los políticos.

  • Las riñas amorosas raramente acaban en una paz verdadera; normalmente se trata de un simple armisticio que se conceden mutuamente las paces para enterrar a sus muertos. Luego, cuando se reanuda la batalla, vuelven a sacar a la luz hasta a los muertos, y continúan luchando envueltos en vapores de descomposición.

  • Cuesta mucho distinguir a los estúpidos que se hacen pasar por canallas de los canallas que se hacen pasar por estúpidos. Por eso siempre será difícil juzgar bien a los políticos.

  • Dos personas que se proponen entenderse la una a la otra hasta lo más hondo son como dos espejos frente a frente que se arrojan sin pausa, cada vez desde más lejos, sus propias imágenes, desesperados por ver más, hasta perderse en el horror de una distancia irremediable.

  • Si se te ocurre alguna vez criticar a un colectivo, siempre serán sus peores representantes los que se den por aludidos, y, para disimular, te acusarán de calumniar precisamente a aquellos en los que no pensabas al formular tu juicio.

  • ¿No se adhiere usted a ningún partido? No, quiero seguir pudiendo despreciar a todos los sinvergüenzas, y especialmente a los de ideas parecidas a las mías.

  • Las disputas en las relaciones amorosas siempre surgen, en el fondo, de los fundamentos en que estas se basan.

DINERO:

  • La mejor medida para el dinero es aquella que no deja caer en la pobreza ni alejarse mucho de ella. Séneca.

  • ¿Qué quieren que haga, que gaste menos en el rodaje y haga Los cinco mandamientos? Cecil B. De Mille.

  • El problema de casarse con un actor es que le coge entre sus brazos, se pega a ti y te cuenta lo maravilloso que es. Shelley Winters.

  • Dice Polichinela [personaje burlesco de la comedia italiana] que no hace obras buenas con su dinero porque como los demás de todos modos murmuran, por lo menos que murmuren gratis. J. Benavente.

  • En Hollywood la virtud de una chica es mucho menos importante que su peinado. Marilyn Monroe.

  • Para triunfar es necesario, más que nada, tener sentido común. Napoleón.

  • Estoy en contra de la jubilación. Lo que mantiene vivo a un hombre es tener algo quehacer. Nunca me ha atraído estar sentado en una mecedora. El golf o la pesca no son, con mucho, tan divertidos como el trabajo. Coronel Sanders.

  • ¿Qué importa si el gato es blanco o negro, con tal de que cace ratones? Den Xiaoping.

  • A ningún pobre le consuela saber que en el mundo ha habido siempre ricos y pobres. Noel Clarasó.

  • Si haces algo igual que como hace diez años, entonces existen muchas probabilidades de que lo hagas mal. Charles Kattering.

  • Pobre no es el que tiene poco, sino el que mucho desea. Séneca.

  • La audacia es en los negocios lo primero, lo segundo y lo tercero. Thomas Fuller.

  • He aquí la regla de todo negocio: engaña a los demás; de lo contrario, te engañarán ellos. Charles Dickens.

  • Negocios hechos con diligencia, buenos negocios; negocios hechos con apresuramiento, malos negocios. B. Lytton.

  • Todo dinero tiene un pecado original. Y la única manera de redimirse, es gastar. J. Benavente.

  • El camino más corto para llegar a hacer muchas cosas es no hacer más que una cosa cada vez. S. Smiles.

  • Si hicieras alguna obra virtuosa con trabajo, el trabajo pasa, y la virtud persevera; mas si hicieras alguna cosa torpe con deleite, el deleite pasa y la torpeza permanece. Aulo Gelio.

  • Sin prisa, pero sin pausa Goethe.

  • El dinero es como un sexto sentido; sin él no podríamos desarrollar los otros cinco. Somerset Maugham.

  • El dinero siempre está ahí, sólo cambian los bolsillos. Gertrude Stein.

  • En la vida hay que escoger entre ganar dinero o gastarlo. No hay tiempo suficiente para ambas cosas. E. Bourdet.

  • El dinero calienta la sangre y la vivifica. Mateo Alemán.

AMOR-AMISTAD:

El amor es como la salsa mayonesa; cuando se corta, hay que tirarlo y comenzar otro nuevo. E. Jardiel Poncela.

Sólo hay un tipo de amor duradero. El amor no correspondido. Ése no te abandona nunca. Woody Allen.

Para el beso, la nariz y los ojos están tan mal colocados como mal hechos los labios. Marcel Proust.

Todos matan lo que aman; unos lo hacen con una mirada de odio, otros con palabras acariciadoras; el cobarde, con un beso, el hombre valiente con una espada. Oscar Wilde.

Nunca llega el momento en que podemos decir: yo era ambicioso; o nunca lo hemos sido, o lo somos siempre; pero sí llega el tiempo de confesar que hemos amado. La Bruyére.

El amor no tiene cura, pero es la única medicina para todos los males. Leonard Cohen.

Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad. Pearl S. Buck.

No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad. Platón.

Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo será siempre un hermano. B. Franklin.

Si quieres vivir para ti, debes vivir para los demás. Séneca.

Una amistad noble es una obra maestra a dúo. P. Bourget.

Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta. Emerson.

El amor no es más que una curiosidad. G. Casanova.

Mae West nunca lloraría por un hombre. Se limitaría a gritar: ¡el próximo! Mae West.

El amor en Francia es una comedia; en Inglaterra, una tragedia; en Italia, una ópera; y en Alemania, un melodrama. Lady Blessington.

El amor nunca muere de hambre; con frecuencia de indigestión. Ninon de Lenclos.

El hacer bien a villanos es echar agua en al mar. Cervantes.

El amor es Física, el matrimonio Química. Alejandro Dumas, padre.

Si Satanás pudiese amar dejaría de ser malo. Santa Teresa.

El hombre ama poco y a menudo; la mujer mucho y raramente. Jan Basta.

El matrimonio es al amor lo que el vinagre al vino. El tiempo hace que pierda su primer sabor. Lord Byron.

Cuando un hombre se echa atrás, retrocede de verdad. Una mujer sólo retrocede para coger carrerilla. Zsa Zsa Gabor.

El amor abre el paréntesis, el matrimonio lo cierra. Victor Hugo.

Bajo cualquier dulzura carnal algo profunda existe la permanencia de un peligro. Marcel Proust.

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