Martes, 24 de Abril de 2018

La tensión es un hábito. Relajarse es un hábito. Los malos hábitos pueden romperse, los buenos hábitos pueden formarse. William James.

No existe ningún camino real para nada. Una cosa a la vez, todas las cosas sucesivamente. Aquello que crece deprisa, declina a la misma velocidad; aquello que crece lentamente, resiste y permanece. Josiah Gilbert Holland.

Si existe una forma de ser mejor consiste en verlo todo del peor modo posible. Thomas Hardy.

Quien ha integrado su propia sombra emana calma y se muestra más apenado que airado. Si los antiguos están en lo cierto, la sombra no sólo contiene información sino que también encierra inteligencia y energía. Es por ello que quien ha integrado su propia sombra dispone de más energía e inteligencia que quien no lo ha hecho así. Robert Bly.

 

Anoche cuando dormía

Soñé ¡bendita ilusión!

Que una colmena tenía

Dentro de mi corazón.

Y las doradas abejas

Iban fabricando en él

Con las amarguras viejas

Blanca cera y dulce miel.

Antonio Machado.

 

Aplícate tu propio bálsamo.

Proclama por doquier tu enfermedad.

Eso te restablecerá.

Cuanto más emplees este tratamiento

Más digno y más sabio te harás.

Y recuerda que, si crees que en este momento

No tienes ningún defecto,

Te convertirás de inmediato

En el artífice de tu propia desgracia.

Rumí el persa.

Si permites que lo que está en tu interior se manifieste, eso te salvará. Si no lo haces te destruirá. Erich Fromm.

La destrucción de las ilusiones es la condición de todo cambio real. Erich Fromm.

Probablemente no hay ningún fenómeno que contenga elementos tan destructivos como la indignación moral, que permite a la envidia y los sentimientos de odio desfogarse bajo la máscara de virtud. Erich Fromm.

 

Cuando el sabio oye hablar del Camino

Trata de vivir en armonía con él.

Cuando el hombre normal oye hablar del Camino

Sólo lo comprende en parte.

Cuando el loco estudia el Camino

Se ríe de él.

Sin embargo, si el loco no se riera

No sería el Camino.

Por tanto, si buscar el Camino

Escucha la risa de los locos.

Lao-Tsé.

 

F. NIETZSCHE:

Aprender la soledad: ojo, esos pobres pícaros que están en las grandes ciudades de la política mundial, hombres jóvenes, dotados, torturados por la ambición, que consideran su deber decir su palabra acerca de todos los sucesos ¡y siempre sucede algo! ¡Que si levantan así polvo y ruido creen ser el carro de la historia! ¡Qué porque siempre están a la escucha, prestando atención al instante en que poder lanzar su palabra, pierden toda actividad auténtica! Aunque están muy ansiosos de grandes obras: ¡nunca llega a ellos el profundo silencio del embarazo! Cual si fueran paja, el acontecimiento del día se los lleva por delante, mientras ellos piensas ser los que dan caza al acontecimiento, ¡los pobres pícaros! Si queremos hacer de héroe en el escenario no deberíamos pensar en hacer de coro, más aún, no deberíamos ni siquiera saber cómo se hace de coro.

Cada época tiene su propia especie divina de ingenuidad, cuya invención le será envidiada por otros épocas y cuánta ingenuidad, cuánta ingenuidad respetable, infantil, ilimitadamente torpe, hay en esa creencia que el docto tiene de su superioridad, en la buena conciencia de su tolerancia, en la candorosa y simplista seguridad con que su instinto trata al hombre religioso como un tipo inferior y menos valioso, más allá del cual, lejos del cual, por encima del cual ha crecido él, ¡el, el pequeño y presuntuoso enano y hombre de la plebe, él, el diligente y ágil obrero intelectual y manual de las ‘ideas’ de las ‘ideas modernas’!

No nos estimamos ya bastante cuando nos comunicamos. Nuestras vivencias auténticas no son en modo alguno charlatanas. No podrían comunicarse si quisieran. Es que les falta la palabra. También ocurre que hemos dejado ya muy atrás las cosas para expresar las cuales tenemos palabras.  Hay en todo habla una pizca de desprecio. El lenguaje, parece, ha sido inventado sólo para decir lo ordinario, mediano, comunicable. Con el lenguaje se vulgariza ya el que habla.

Las cosas buenas son sobremanera costosas: y siempre rige la ley de que quien las tiene es distinto de quien las adquiere. Todo lo bueno es herencia: lo que no es heredado es imperfecto, es un comienzo…

La mentira: ¿por qué, en la vida cotidiana, casi todo el mundo dice la verdad? No, ciertamente, porque un dios haya prohibido mentir. Sino, en primer lugar, porque decir la verdad resulta más cómodo, ya que la mentira requiere inventiva, disimulo y memoria. (Por lo cual dice Swift: quien cuenta una mentira nota raramente la carga que se echa encima: tiene, en efecto, para sostener una mentira, que inventar otras veinte). En segundo lugar: porque en circunstancias sencillas resulta ventajoso decir directamente: yo quiero esto, yo he hecho esto, y cosas semejantes; esto es, porque la vía de la coacción y de la autoridad es más segura que la de la astucia. Pero si un niño ha sido educado en circunstancias domésticas complicadas, manejará la mentira con igual naturalidad y dirá involuntariamente siempre aquello que responda a su interés; le serán completamente extraños e inaccesibles un sentido de la verdad y una aversión por la mentira en sí; y de ese modo mentirá con toda inocencia.

Un corazón valiente y alegre necesita de vez en cuando un poco de peligro, de lo contrario el mundo se le hace insoportable.

Educación superior y gran número son cosas que de antemano se contradicen. Toda educación superior pertenece sólo a la excepción: hay que ser privilegiado para tener derecho a un privilegio tan alto. Ninguna de las cosas grandes, ninguna de las cosas bellas puede ser jamás bien común: pulchrum est paucorum hominum [lo bello es cosa de pocos hombres].

Es preciso haber visto dormida a una persona: de lo contrario se ignora cuál es su aspecto. El rostro de tu amigo, al que creer conocer, es tu rostro, reflejado en un espejo imperfecto y tosco.

Querer ser amado. La exigencia de ser amado es la máxima arrogancia.

Las mujeres que sienten un amor especial por sus hijos son casi siempre vanidosas y engreídas.  Las que no les conceden mucha importancia tienen casi siempre razón, pero dan a entender que de semejante padre no cabía aguardar un hijo mejor: en ello se muestra su vanidad.

El adulto no debe callar ciertas cosas por consideración a otros adultos; mas piensa con dolor en los adolescentes a los que su sinceridad podría confundir, apartar del buen camino: tanto más si hasta ese momento estaban habituados a escuchar las palabras del maestro que los guiaba. Lo único que le queda entonces, para no perturbar la educación de los adolescentes, es alejarse de ellos radicalmente y con dureza y dejar en sus manos las riendas de la influencia que tenía sobre ellos. ¡Que permanezcan fieles a sí mismos contra él! Así permanecen fieles a él, sin saberlo.

Sólo se es fecundo al precio de ser rico en antítesis [relación de oposición entre proposiciones, juicios o tesis].

La espiritualización de la sensualidad se llama amor.

El mejor medio de acudir en ayuda de gente muy apocada [tímida, vergonzosa] y de tranquilizarla consiste en elogiarla con decisión.

El talento de no pocas personas parece menor de lo que es porque siempre se propusieron tareas demasiado grandes.

Casi todas las personas están demasiado ocupadas consigo mismas como para ser malignas.

RIQUEZA:

El que no es bello a los veinte, ni fuerte a los treinta, ni rico a los cuarenta, ni sabio a los cincuenta, nunca será ni bello, ni fuerte, ni rico ni sabio. George Herbert.

Hay tan pocas grandes fortunas libres de culpa, que yo perdono a vuestros padres el que no os hayan dejado ninguna. Marquesa de Lambert.

Como el que acumula tesoros, así es el que tributa honor a su madre. Anónimo.

Mejor duerme el pobre que el que tiene que guardar con solicitud lo que con trabajo ganó y con dolor ha de dejar. Anónimo.

No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita. Anónimo.

Una persona rica es un ladrón o un hijo de ladrón. Anónimo.

Lo superfluo de los ricos debería servir para lo necesario de los pobres: en cambio, lo necesario de los pobres sirve para lo superfluo de los ricos. Anónimo.

La felicidad que da el dinero está en no tener que preocuparse por él. Anónimo.

No desees y serás el hombre más rico del mundo. Miguel de Cervantes.

Los malvados obedecen a sus pasiones, como los esclavos a sus dueños. Un rico ignorante es una oveja con vellanes [lana] de oro. Diógenes.

De la misma forma que la riqueza es poder, todo poder atrae infaliblemente hacia sí la riqueza por uno u otro medio. Edmund Burke.

Un necio y su dinero se ven enseguida separados.  George Buchanan.

Para amasar una fortuna no se requiere ingenio, lo preciso es carecer de delicadeza. Caballero de Bruix.

¿Qué es la riqueza? Nada, si no se gasta; nada, si se malgasta. André Bretón.

Dólares son esos imprudentes billetes americanos que tienen diverso valor y el mismo tamaño. Jorge Luis Borges.

La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión. Aristóteles.

El tiempo es el único capital de las personas que no tienen más que su inteligencia por fortuna. Honoré de Balzac.

Los estudios demuestran que la gente que controla bien el estado de su economía es más efectiva en su carrera. Federico Blázquez.

Es locura manifiesta vivir precariamente para poder morir rico.  Décimo Junio Juvenal.

El dinero huele bien venga de donde venga.  Décimo Junio Juvenal.

El dinero abre todas las puertas menos las del corazón. Anónimo.

El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza. Francis Bacon.

Hay muchos medios de hacerse rico, pero muy pocos de hacerlo con honradez; la economía [ahorro] es uno de los más seguros, a pesar de que tampoco es del todo inocente, porque resta una parte a la caridad. Francis Bacon.

Ser rico tiene una desgracia: convivir con ricos. Anónimo.

El hombre hace dinero, pero el dinero no hace al hombre. Anónimo.

La posesión de la salud es como la de la hacienda, que se goza gastándola, y si no se gasta no se goza. Francisco de Quevedo y Villegas.

El rico come, el pobre se alimenta.  Francisco de Quevedo y Villegas.

Poderoso caballero es don dinero.  Francisco de Quevedo y Villegas.

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