Domingo, 18 de Noviembre de 2018

La palabra se ha dado al hombre para que pueda encubrir su pensamiento. C. M. Talleyrand.

La parte filosófica de la historia se destina a dar a conocer las necesidades humanas. Voltaire.

La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano. Voltaire.

La paz es obra de la justicia. Eugenio Pacelli.

La paz hace crecer las cosas pequeñas; la discordia destruye las grandes. Salustio.

La pereza anda tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla. Benjamin Franklin.

La pereza hace que todo sea difícil; el trabajo lo vuelve todo fácil. Benjamin Franklin.

La pobreza hace ladrones y el amor poetas. Porverbio Chino.

La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos. Platón.

La poesía es pintura de los oídos, como la pintura poesía de los ojos. Lope de Vega.

La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra sólo se muere una vez. Winston Churchill.

La primera condición para la paz es la voluntad de lograrla. Juan Luis Vives.

La primera ley de la amistad es pedir a los amigos cosas honradas; y solo cosas honradas hacer por ellos. Cicerón.

La primera máxima de todo ciudadano ha de ser la de obedecer las leyes y costumbres de su país, y en todas las demás cosas gobernarse según las opiniones más moderadas y más alejadas del exceso. R. Descartes.

La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida. Voltaire.

La prudencia guarda en seguridad a la vida, pero pocas veces la hace dichosa. Anónimo.

La prudencia suele faltar cuando más se le necesite. Publio Sirio.

La prueba del valiente está en saber sobrellevar cualquier derrota, sea la que fuere, sin perder el ánimo. Anónimo.

La razón que da al hombre la belleza de su sabiduría no descansa en su talento, si no que siempre germina en la grandeza de sus pensamientos. José de Jesús Quintero.

La razón y el valor siempre se impondrán a la traición y a la ingratitud. Platón.

La realidad tiene límites; la estupidez no. Napoleón.

La riqueza es como el agua salada, cuanto más se bebe, más sed produce. Arthur Shopenhauer.

La risa manifiesta el carácter de una manera indudable y ningún disimulo puede embellecer la risa del malvado. Pitágoras.

La sabiduría consiste en perseguir los mejores fines con los mejores medios. Francis Hutchenson.

La sabiduría se preocupa en ser lenta en sus discursos y diligente en sus acciones. Confucio.

La senda de la virtud es muy estrecha y el camino del vicio ancho y espacioso. Cervantes.

Las maravillas de la vida se nos escapa por la cómoda trampa de la rutina. J. Nigro.

La soberanía del hombre está oculta en la dimensión de sus conocimientos. Francis Bacon.

La sociedad debe juzgarse por su capacidad para hacer que la gente sea feliz. Alexis de Tocqueville.

La sociedad está bien ordenada cuando los ciudadanos obedecen a los magistrados y los magistrados a las leyes. Solón.

La sociedad sería cosa de veras hermosa si se interesaran sinceramente los unos por los otros. N. Chamfort.

La soledad es el imperio de la conciencia. G. A. Becquer.

La superstición es el lado oscuro del asombro. Dean Koontz.

La suprema necesidad de los hombres no es vivir de cualquier modo, sino vivir dignamente, animados por una clara fe en ideales superiores. Eduardo Santos.

La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas. Albert Camus.

La tolerancia término y coronamiento de toda labor de reflexión; cumbre donde se aclara y engrandece el sentido de la vida. José Enrique Rodo.

La travesía de mil millas comienza con un paso. Lao-Tse.

La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna. Jean-Jacques Rousseau.

La única educación eterna es ésta: estar lo bastante seguro de una cosa, para atreverse a decírsela a un niño. G. K. Chesterton.

La única patria feliz, sin territorio, es la conformada por los niños. Rainer Maria Rilke.

La única vacuna contra el aburrimiento es el amor. Alberto Moravia.

La vanidad herida ¿no es la madre de todas las tragedias? F. Niestzche.

La vejez comienza cuando el recuerdo es más fuerte que la esperanza. Proverbio Hindú.

La vejez es un tirano que prohíbe, bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud. La Rochefoucauld.

La venganza eterniza los odios. Confucio.

L. A. SÉNECA:

Mal se agradece lo que mal se dio.

Mañana será peor….

Mayor soy y para mayores cosas he nacido que para ser esclavo de mi carne.

Muy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo.

Nada de lo que poseemos es necesario, hay que volver a las leyes de la Naturaleza.

Nada nos proporciona dignidad tan respetable, ni independencia tan importante como el no gastar más de lo que ganamos.

Nada recupera y conforta tanto a un enfermo como el afecto de los amigos.

Nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía.

Nada tan vil como ser altivo con el humilde.

Nadie debe gloriarse sino de lo que le es propio.

Nadie escribe en su diario los favores recibidos.

Nadie incurre en delito empujado por el destino.

Nadie puede llevar la máscara durante mucho tiempo.

Nadie yerra solo para sí, sino que esparce su aberración sobre los que lo rodean y él a su vez de ellos la recibe.

Natural es que nos causen mayor admiración las cosas nuevas que las grandes.

Ni los niños ni los locos temen la muerte y sería una gran vergüenza que la razón y el buen juicio no dieran aquella seguridad, a que conduce la estulticia.

Niego que las riquezas sean un bien: pues si lo fuesen, harían hombres buenos; ahora bien, como lo que se encuentra entre los malos no puede llamarse un bien, les niego ese nombre. Por lo demás, concedo que han de tenerse, que son útiles y proporcionan grandes comodidades a la vida.

Ningún descubrimiento se haría ya si nos contentásemos con lo que sabemos.

Si no sabes hacia donde se dirige tu barco, ningún viento te será favorable.

Ni una cosa ni otra ha de hacerse, pues ambas son viciosas: fiar de todos y no fiar de nadie; ahora bien, yo te diría que el primero de estos extremos viciosos es más noble, aunque el segundo sea más seguro.

No es la escuela la que nos enseña, sino la vida.

No es la materia sino la virtud la que hace las cosas buenas o malas.

No es posible abominar de las riquezas y a la vez querer sus frutos.

No es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho.

No existe ningún gran genio sin un toque de locura.

No existe remedio contra el mal cuando los vicios se convierten en costumbre.

No hay mayor causa para llorar que no poder llorar.

No hay nada tan veloz como la calumnia; ninguna cosa es más fácil de aceptar, ni más rápida de extenderse.

No hay tranquilidad sin buena conciencia.

No he nacido para un solo rincón, ni como un árbol. Mi patria es todo el mundo.

No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.

No podemos evitar las pasiones pero sí vencerlas.

No porque alguien sea menor que el más grande se le puede llamar pequeño.

No se goza de la posesión de ningún bien si no es en compañía.

No temo dejar de ser pues es igual que no hubiera comenzado.

No tener nada que te excite, que te acucie, que con su ataque o su anuncio ponga a prueba el temple de tu alma, estar echado en un ocio sin inquietudes no es tranquilidad sino indolencia.

Nuestra naturaleza está en la acción. El reposo presagia la muerte.

Nunca me avergonzaré de citar una buena sentencia porque sea de un autor malo.

Nunca nos aprecian tanto los demás como cuando nos apreciamos nosotros mismos.

Nunca se halla más ocupado el sabio que cuando contempla ante sus ojos las cosas divinas y humanas.

PLACER-FELICIDAD:

La bondad, al fin y al cabo, es la fuerza más poderosa del mundo. La mayoría se conforma con vivir y aceptar las cosas como son.

Si tomo ese placer con tal mesura y prudencia ya no me será placer. Lope de Vega.

Para ser feliz hasta un cierto punto, es preciso que hayamos sufrido hasta el mismo punto. Edgar Allan Poe.

No dura ni llega a su fin sino la felicidad que viene poco a poco. Séneca.

Del mismo modo que no tenemos derecho a consumir riqueza sin producirla, tampoco lo tenemos a consumir felicidad sin producirla. George Bernard Shaw.

No podemos saber que es libertad hasta que no alcanzamos el estado de plenitud. ¿Como podemos ser libres, mientras sintamos que nos falta algo, que hay obstáculos que se oponen a nuestros deseos y que nuestra felicidad depende de cosas, personas o circunstancias sobre las cuales no tenemos ningún control? Sri Ramakrishna.

La vida que conduce al cielo no es una vida de retiro del mundo, sino de acción en el mundo. Emanuel Swendenborg.

No quiero labrar mi felicidad; quiero realizar mi obra. F. Nietzsche.

No hay orden sin justicia, y el orden ideal de los pueblos reside en su felicidad. Albert Camus.

Se puede ser feliz sin talento, pero no sin pasión. José Narosky.

Todo soñador tiene asegurada una porción de felicidad. José Narosky.

Quién cambia felicidad por dinero no podrá cambiar dinero por felicidad. José Narosky.

Creí cantar mi felicidad. Pero mi felicidad era mi cantar. José Narosky.

Un hombre sabio es aquel que no sufre por las cosas que no tiene, sino que disfruta de las que sí posee. George Eliott.

El hombre FELIZ no es el hombre que ríe, sino aquel cuya alma, llena de alegría y confianza, se sobrepone y es superior a los acontecimientos. Los elementos de la dicha son: una buena conciencia, la honradez en los proyectos y rectitud en las acciones. Séneca.

Te deseo una vida larga y llena de felicidad. Película El médico.

Si cifras tú felicidad en deseos que alcancen a todos, seguro que tú felicidad será mucho más duradera. Anónimo.

La felicidad nace, como la rosa; de las espinas y trabajos. Anónimo.

No puede haber felicidad si las cosas en que creemos son distintas de las que hacemos. Anónimo.

Sólo nuestro corazón labra su felicidad o su desventura. Goethe.

La felicidad no llega de forma automática, no es una gracia que un destino venturoso puede concedernos y un revés arrebatarnos; depende exclusivamente de nosotros. No se consigue ser feliz de la noche a la mañana, sino a costa de un trabajo paciente, realizado día tras día. La felicidad se construye, lo que exige esfuerzo y tiempo. Para ser feliz hay que saber cambiarse a uno mismo. (Luca y Francesco Cavalli-Sforza.

Todo hombre quiere ser feliz; pero, para llegar a serlo, habría que empezar por saber qué es la felicidad. Jean Jacques Rousseau.

Llamamos felicidad a algo complejo y confuso,  a uno de esos conceptos que la humanidad ha querido dejar en el terreno de la vaguedad para que cada cual lo precise a su manera. Henri Bergson.

Los sociólogos definen la felicidad como el grado según el cual una persona evalúa positivamente la calidad de su vida tomada en su conjunto. En otras palabras, la felicidad expresa hasta qué punto le gusta a una persona la vida que lleva. Matthieu Ricard.

La felicidad puede tener significados diferentes para cada persona, pero creo que todos podemos estar de acuerdo en que su logro implica trabajar para poner fin a los conflictos, la pobreza y otras circunstancias desafortunadas en las que viven tantos de nuestros semejantes. Ban Ki-moon.

Esa sensación de plenitud, paz y serenidad que nos llena de alegría interior, y nos permite disfrutar de la vida, parece ser una quimera inalcanzable para la mayoría de la gente.  Platón

La felicidad no es posible definirla, pues esta es algo distinto en cada persona. José Ortega y Gasset.

La única causa de la infelicidad del hombre es que no sabe mantenerse en quietud en su habitación. Blaise Pascal.

En paz y felices, así nos quiere la filosofía. Doménico Cieri Estrada.

El sabio disfruta, el necio ambiciona. Doménico Cieri Estrada.

Sólo en la acción encontraremos la paz y la felicidad. Doménico Cieri Estrada.

Todos los grandes hombres del mundo… han sido también grandes infelices. Giovanni Papini.

Según Demócrito había que disfrutar la vida y comprenderla, en realidad para él disfrutar y comprender eran la misma cosa. Carl Sagan.

Mientras la imaginación permita a otras personas formarse juicios erróneos sobre nuestra conducta, así como sacar conclusiones a la luz de frágiles apariencias; nuestra felicidad estará en cierta medida en manos del azar. Jane Austen.

La única ley de los seres (naturales), demostrada y confirmada por el estudio y la experiencia, es el deseo vital, la búsqueda de la satisfacción de todas sus facultades, como medio para vivir plenamente, y la lucha contra cualquier forma de sufrimiento. El hombre no tiene razón alguna para creerse excluido de esta ley universal. Alexandra David-Néel.

La sabiduría es un producto del tiempo y de las experiencias. Ya puedes leerte todos los libros y no llegarás a sabio, en el verdadero sentido de la palabra. La felicidad es el premio de la vida. Nada se regala. Es cierto que se aprende estudiando; pero se aprende mal y nada acerca de los hombres y de la vida. Se aprenden enumeraciones. La vida es preciso vivirla. Fernando González Ochoa.

Edgar Allan Poe:

  • La felicidad no está en la ciencia, sino en la adquisición de la ciencia.

  • La vida real del hombre es feliz principalmente porque siempre está esperando que lo sea pronto.

  • Las cuatro condiciones para la felicidad: el amor de una mujer, la vida al aire libre, la ausencia de toda ambición y la creación de una belleza nueva.

  • No tengo fe en la perfección humana. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más inteligente, de lo que lo fuera hace 6000 años.

 

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