Epicuro

«El placer es el principio y el fin de la vida feliz», afirmaba Epicuro, pero no entendía el placer como placer inmediato, sino como placer estable y ausencia de dolor. Por ello los epicúreos destacaban los placeres estáticos, aquellos que proporcionan la ataraxia o tranquilidad de ánimo. De ahí surge la necesidad de calcular la acción en función de la consecución del máximo placer, que no se identifica con el máximo placer actual, ya que un placer momentáneo puede, quizás, conducir posteriormente a mayor dolor, e inversamente, un dolor actual (como el sufrido en una intervención quirúrgica), puede conducir a un mayor placer futuro.

‘No ha de ser dichoso el joven, sino el viejo que ha vivido una hermosa vida’.

‘El hombre que no se contenta con poco, no se contenta con nada’.

‘Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos’.

‘Debemos buscar a alguien con quien comer y beber antes de buscar algo de comer y beber, pues comer solo es llevar la vida de un león o un lobo’.

‘Es impío no el que suprime a los dioses, sino el que los conforma a las opiniones de los mortales’.

‘Es placer es el bien primero. Es el comienzo de toda preferencia y de toda aversión. Es la ausencia del dolor en el cuerpo y la inquietud en el alma’.

‘Juzgamos mejores que los placeres muchos dolores porque se consiguen para nosotros un placer mayor’.

‘Una conducta desordenada se parece a un torrente invernal de corta duración’.

‘El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo’.

‘¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia’.

‘La muerte es una quimera porque mientras yo existo no existe la muerte y cuando existe la muerte no existo yo’.

‘La necesidad es un mal, pero no hay necesidad alguna de vivir con necesidad’.

‘Nadie, al ver el mal, lo elige, sino que se deja engañar por él, como si fuera un bien respecto a un mal peor’.

‘Nada es suficiente para quien lo suficiente es poco’.

‘Lo insaciable no es la panza, como el vulgo afirma, sino la falsa creencia de que la panza necesita hartura infinita’.

‘Todo el mundo se va de la vida como si acabara de nacer’.

‘Quien un día se olvida de lo bien que lo ha pasado se ha hecho viejo ese mismo día’.

‘El que menos necesita del mañana es el que avanza con más gusto hacia él’.

‘También en la moderación hay un término medio, y quien no da con él es víctima de un error parecido al de quien se excede por desenfreno’.

‘Límite de la grandeza de los placeres es la eliminación de todo dolor. Donde exista placer, por el tiempo que dure, no hay ni dolor ni pena ni la mezcla de ambos’.

‘Comamos y bebamos que mañana moriremos’.

‘Epicuro, un tipo decadente; desenmascarado por mí. El miedo al dolor, incluso al mínimo dolor, por fuerza desemboca en una religión del amor’.Anticristo. F. Nietzsche.

La gaya ciencia. F. Nietzsche:

  • ‘El epicúreo escoge las situaciones, las personas y hasta los acontecimientos que se acomodan a su constitución intelectual, excitable en extremo y renuncia a todo los demás’.
  • ‘El estoico, se ejercita en tragar cantos y gusanos, escorpiones y cascos de cacharros rotos, sin asco. Su estómago debe acabar por volverse indiferente a lo que le ofrezcan los azares de la vida’.
  • ‘Para los hombres sujetos a las improvisaciones de la suerte, los que viven en época de violencia y dependen de amos bruscos y variables puede ser conveniente el estoicismo. Más aquel que puede prever que la fortuna le permitirá hilar un largo hilo, hará bien en conducirse al modo epicúreo. Hasta ahora lo han hecho todos los hombres consagrados al trabajo intelectual’.

FRAGMENTOS Y TESTIMONIOS ESCOGIDOS: 

  • Epicuro decía que la filosofía es una actividad que con discursos y razonamientos procura la vida feliz.
  • Vana es la palabra del filósofo que no remedia ningún sufrimiento del hombre. Porque así como no es útil la medicina si no suprime las enfermedades del cuerpo, así tampoco la filosofía si no suprime las enfermedades del alma.
  • Con amor a la verdadera filosofía se desvanece cualquier deseo desordenado y penoso.
  • Es preciso que sirva a la filosofía para que te alcance la verdadera libertad. La felicidad y la dicha no la proporcionan ni la cantidad de riquezas ni la dignidad de nuestras ocupaciones ni ciertos cargos y poderes, sino la ausencia de sufrimiento, la mansedumbre de nuestras pasiones y la disposición del alma al delimitar lo que es por naturaleza.
  • El que presta atención a la naturaleza y no a las vanas opiniones es autosuficiente en cualquier circunstancia. Pues en relación a lo que por naturaleza es suficiente toda adquisición es riqueza, pero en relación a los deseos ilimitados la mayor riqueza es pobreza.
  • Nada produce tanto regocijo como el no cumplir muchos cometidos ni emprender asuntos engorrosos ni violentar nuestra capacidad más allá de sus fuerzas, pues todo esto provoca perturbaciones en nuestra naturaleza.
  • Téngase presente sólo el cuadrifármaco: dios no se ha de temer, la muerte es insensible, el bien es fácil de procurar, el mal, fácil de soportar.
  • El ser vivo incorruptible y feliz (la divinidad), saciado de todos los bienes y exento de todo mal, dado por entero al goce continuo de su propia felicidad e incorruptibilidad, es indiferente a los asuntos humanos. Sería infeliz si, a modo de un operario o de un artesano, soportara pesadumbres y afanes por la construcción del cosmos.
  • Si Dios prestara oídos a las súplicas de los hombres, pronto todos los hombres perecerían porque de continuo piden muchos males los unos contra los otros.
  • Frente a las demás cosas es posible procurarse seguridad, pero frente a la muerte todos los hombres habitamos una ciudad sin murallas.
  • Tan grande es la ignorancia de los hombres, tan grande su locura que algunos por temor de la muerte son empujados a la muerte.
  • Muéstrese gratitud a la feliz Naturaleza porque hizo fácil de procurar lo necesario y difícil de obtener lo innecesario.
  • El hombre es infeliz ya por el temor, ya por el deseo ilimitado y vano. Quien a esto ponga brida puede procurarse la feliz sabiduría.
  • Con una actividad desenfrenada se acumula gran cantidad de riquezas, pero a ellas se les une una vida desgraciada.
  • Muchos que consiguieron riquezas no encontraron en ellas la liberación de sus males sino una permuta de estos por otros aún peores.
  • La autosuficiencia es la mayor de todas las riquezas.
  • Es raro encontrar un hombre pobre si se atiene al fin de la naturaleza y rico si se atiene a las vanas opiniones. Ningún insensato, en efecto, se contenta con lo que tiene, sino que más bien se atormenta por lo que no tiene. Pues así como los que tienen fiebre, por la malignidad de la enfermedad, siempre están sedientos y desean las cosas más perjudiciales, así también los que su alma tienen en mal estado sienten siempre que todo les falta y se precipitan por su avidez en los más diversos deseos.
  • La naturaleza nos enseña a considerar insignificantes las concesiones de la fortuna, a saber ser desafortunados cuando somos afortunados y, cuando somos desafortunados, a no valorar en exceso al fortuna. También nos enseña a recibir con serenidad los bienes concedidos por el azar y a mantenernos firmes frente a los que parecen ser sus males. Porque efímero es todo bien y todo mal estimado por el vulgo y la sabiduría nada tiene en común con la fortuna.
  • Por mi parte no sé qué idea puedo hacerme del bien si suprimo los placeres del gusto, del amor, del oído y los suaves movimientos que de las formas exteriores recibe la vista.
  • Para quienes son capaces de reflexionar, el equilibrio estable de la carne y la confiada esperanza de conservarlo conllevan la dicha más grande y segura.
  • Debemos apreciar lo bello, las virtudes y las cosas por el estilo si producen placer; si no, hay que mandarlas a paseo.
  • Yo exhorto a placeres continuos y no a esas virtudes vacías y necias que conllevan inquietas esperanzas de fruto.
  • Necesitamos del placer, cuando sufrimos por su ausencia; pero cuando esto no sufrimos y estamos en condiciones de sentir, entonces ninguna necesidad tenemos del placer. No produce, en efecto, daño la necesidad natural sino el deseo de la vana opinión.
  • Principio y raíz de todo bien es el placer del vientre. Incluso los actos más sabios e importantes a él guardan referencia.
  • Es mejor soportar algunos determinados dolores para gozar de placeres mayores. Conviene privarse de algunos determinados placeres para no sufrir dolores más penosos.
  • Reboso de placer en el cuerpo cuando dispongo de pan y agua. Y escupo sobre los placeres de la abundancia no por sí mismos sino por las molestias que les siguen.
  • Escupo sobre lo bello moral y los que vanamente lo admiran cuando no produce ningún placer.
  • Si quieres hacer rico a Pitocles, no aumentes sus riquezas sino limita sus deseos.
  • El acordarse de los bienes pasados es muy importante para la vida feliz.
  • También las virtudes se eligen por el placer, y no por sí mismas, como la medicina por la salud.
  • El más grande fruto de la justicia es la serenidad del alma.
  • Las leyes están establecidas para los sabios, no para que no cometan injusticia sino para que no la sufran.
  • Aun eligiendo la amistad por el placer, Epicuro dice que soportamos los mayores males por los amigos.
  • Los epicúreos huyen de la política como daño y destrucción de la vida dichosa.
  • Jamás pretendí contentar al vulgo; porque lo que a él le agrada, yo lo ignoro y lo que yo sé, bien lejos está de su comprensión.
  • Vive oculto.